miércoles, 16 de octubre de 2013

Andrés Roque Palma: "El Quinto Belking"

Flotando entre las imágenes de Google aparece un antiguo recorte de algún diario peruano, sin fecha ni nombre del medio. La reseña es sobre Andrés Roque Palma, conocido como "el quinto Belking", compositor de grandes temas ("Bólido de fuego", "Ilusiónate chica", "Funerales", etc.) y amigo de los integrantes del grupo. Procedo a transcribir la nota.





La primera vez que Los Belkings le pidieron unos temas suyos para grabarlos, André Roque Palma, alumno del colegio Cristobal Colón en Lince, no pudo evitar sentir desconfianza, profundo temor a ser defraudado.
“Pensé en tantos compositores que son engañados y cuyas composiciones son firmadas después por los usurpadores”. “Por eso dije que no”.
Felizmente para Andrés Roque, Los Belkings insistieron en pedirle sus composiciones. Willy Sandoval tuvo que prometer bajo palabra de honor a Andrés que de llegar a hacerse la grabación aparecería su firma en los discos.
Andrés Roque, quien ha finalizado la secundaria el año pasado, ha ganado ya más de 20 mil soles con sus temas grabados solo por Los Belkings. Y espera ganar una cantidad casi igual con sus regalías de “Amor Imposible”.
Los temas que le han proporcionado esto que cualquier muchacho de secundaria consideraría una fortuna, son: “Bólido de fuego”, “Ilusiónate chica”, “Esmeralda” y “Jamás lloraré”, tema este último del tercer LP grabado por Los Belkings.

A los 14 años

Andrés empezó a componer a los 14 años. Tiene en la actualidad unos 70 temas inéditos que también serán para Los Belkings, según declara.
En su barrio de Francisco de Zela 2065 es un muchacho muy popular. También se le conoce como “suplente de Los Belkings”, porque el año pasado reemplazó por algunas semanas a Willy Sandoval.

Compuso antes de tocar

Andrés cuenta que compuso sus primeras melodías antes de aprender a pulsar la guitarra eléctrica, instrumento que ahora domina.
“Las compuse tarareando. Al principio me costaba mucho trabajo memorizar los tonos, después papá me enseño a escribirlos rudimentariamente”, revela.
Andrés Roque Palma está seguro de que pronto triunfará internacionalmente. “Será junto a Los Belkings que parece que viajarán pronto a Panamá y México”, anunció.
Los Belkings por su parte han demostrado en cuanta ocasión ha sido posible su devoción a Andrés como compositor. Andrés y ellos forman un sólido grupo de amigos y quieren continuar así por mucho tiempo.


lunes, 14 de octubre de 2013

Los Shain's



Los Shain's es una banda de garage rock, rock and roll y rock psicodélico peruano formada a fines de 1963. Fue una de las bandas más importantes de la época dorada del rock peruano en los 60s. Grabaron 4 discos de estudio e hicieron la banda sonora de la película mexicana Las Psicodélicas. Durante su duración pasaron muchos integrantes, sin embargo habrían dos estables y fundamentales en la historia del grupo y que luego de la separacion del grupo seguirían aportando para la historia del rock peruano: el vocalista Gerardo Manuel y el guitarrista Pico Ego-Aguirre. La banda original decidió reunirse a mediados del 2005 para realizar una serie de conciertos.

Inicios y formación

La historia de la banda comienza en 1963, los hermanos Juan Luis y Raúl Pereyra junto a David Delucci Pereyra empezaban sus ensayos inspirados inicialmente en The Beatles y The Shadows. Para fines de ese año conocen a Pico Ego-Aguirre, quien provenía de una familia muy musical. Completaron al grupo con Quique Rossell en batería y Nito Muente Saco-Vértiz en voz. Luego el padre de Pico, Enrique Ego-Aguirre, se convirtió en su manager y les consiguió presentaciones en programas como Lo mejor de la semana y en Clan del cuatro. Luego Quique Rossell y Nito Muente Saco-Vértiz, serian reemplazados por José Clark y Miguel Arista en voz. Luego graban su primer disco de 45 R.P.M. para el sello Iempsa que contenia los temas "Tomahawk", composición instrumental de Juan Luis y el tema "Pretty girls everywhere" de Eddie Cochran, luego los hermanos Pereyra dejaron la banda y Juan Luis Pereyra formaría Los Drag's.

Éxito y popularidad

Para fines de 1965 la banda recién tomaría personalidad con la incorporación de Gerardo Manuel, quien junto a Pico Ego-Aguirre ya tenían planeado explorar mas con el surf rock y el garage rock, lo que ayudaría a obtener un eje para el grupo y para la movida rockera de la época. Empezaron a influenciarse rápidamente por grupo de garage rock como The Trashmen, The Ventures, Dave Clark Five, The Zombies, entre otros. Para la grabación de su primer LP, el grupo obtuvo instrumentos de última generación como Fender Mustang, Fender Stratocaster, batería Ludwig y sistema Eco de cinta. En su primer LP grabaron covers adaptadas al español por Gerardo Manuel y 2 temas propios "Shain’s a go go" y "Hoy". La alineación de este primer disco titulada El ritmo de Los Shain’s fue con Pico en guitarra principal, Hernán Chocano en segunda guitarra, Gerardo Rojas en voz, Alexei Kostriski Pereyra en bajo, Lynn Stricklin en el órgano Farfisa, Pedro Pajuelo (que grabó un par de temas) y luego entraría en su lugar Julio Chávez Cabello para grabar la batería de los demás temas. Para 1966, en la escena local Los Saicos ya se habían separado y el grupo se convertía en una de las principales del momento, el grupo se presentaba en programas como El Hit de la una, Cancionísima y Bingo en Domingos Gigantes. Uno de los memorables momentos de la banda es el mano a mano que tuvieron con el grupo uruguayo Los Shakers en el Cine Excelsior. El grupo que pasaba por su mejor momento de popularidad graban su segundo LP titulado Volumen Dos, se retira Julio Chávez Cabello e ingresa solo por un corto tiempo Bimbo Macedo en batería, Jorge Pomar que luego sería reemplazado por Juan Carlos Barreda en bajo y se re-incorpora Carlos Manuel Barreda en la batería y Beto Tataje en segunda guitarra, la grabación de este disco fue entre fines de 1966 e inicios de 1967 donde le grupo cambia de estilo por el rock psicodélico y hippie. Para 1968 la banda graba su tercer LP titulado Docena Tres, donde el grupo se inspira en sonidos hindú así como también de los Beatles y Rolling Stones, además el grupo empezó con más frecuencia las distorsiones en guitarra, algo muy poco usual en esa época en los estudios de Iempsa pero que ya se hacía en el grupo desde antes del segundo LP. Paralelamente la productora mexicana de cine Churubusco los contrató para que sean la banda sonora de la película Las Psicodélicas dirigida por Gilberto Martinez Solares donde participa también Rogelio Guerra y que sería filmada en Lima. Luego de este rodaje viajan a Mexico a promocionar el filme, a su regreso por contrato tuvieron que grabar un cuarto disco titulado Instrumental, donde Gerardo Manuel toca el saxo y en la portada no aparecen los integrantes del grupo. Luego de esto, a fines de 1968, Gerardo Manuel, los hermanos Barreda y Tataje dejan la banda y Pico buscaría nuevos integrantes para formar Los Nuevos Shain's, mientras por su lado Gerardo Manuel formaría The (St. Thomas) Pepper Smelter.

Discografía

Discos de estudio

- El ritmo de Los Shain’s (Iempsa 1966)
- Segundo Volumen (Iempsa 1967)
- Docena Tres (Iempsa 1968)
- Instrumental (Iempsa 1968)

Recopilatorio

- Singles 1966-1968 (Repsychled Records 2005)

Colaboraciones en otros discos

- Pepe Cipolla (Odeón/Iempsa 1966)
- Misa a Go-Go (compilado, con los temas “Aleluya” y “Caminos”, Iempsa 1967)

Publicado en Wikipedia

domingo, 13 de octubre de 2013

Traffic Sound en clave de Magnet



Jean Pierre Magnet es conocido por todos los peruanos por ser un gran músico, saxofonista, y por haber tocado junto a figuras renombradas como Eva Ayllón. Sin embargo, no todos conocen que este músico inició su carrera en el grupo de rock llamado “Traffic Sound”, una banda que pertenece a una de las primeras épocas de este género en nuestro país y que cualquier melómano consideraría fundamental. Tanto así que uno de sus temas, Meshkalina, sigue en el imaginario de varios.

—¿Cómo y cuándo fue la primera grabación de Traffic Sound?
—Jean Pierre Magnet: En 1967, el señor Guerrero (Sello MAG) nos ofreció el estudio, íbamos todos los días a grabar. 

—¿Cómo era la escena rockera en la época de los sesenta y setenta?
—Casi todo estaba en las matinales.

—¿Sólo matinales?
—Seguro pasaban en la radio, había un par de radios, no recuerdo cuáles, solo una que se llamaba Atalaya.

—Algo que le interesa mucho a las personas que escuchan su música son las influencias de Traffic Sound, ¿cuáles eran?
—La influencia era Rolling Stones, Led Zeppelin, escuchábamos todos esos grupos que había.

—Pero Led Zeppelin es de 1969.
—Ustedes son los que saben de fechas, ya ni me acuerdo. También estaban los Beatles.

—¿Y cuáles eran las influencias para usted personalmente, para el caso de los vientos?
—Había un grupo que se llamaba Traffic.

—¿Traffic? ¿De ahí viene el nombre Traffic Sound?
—No, nosotros de pura coincidencia nos encontrábamos cuando ensayábamos con un semáforo de juguete, que era grande. Y lo llevábamos a los tonos y ahí lo poníamos. De ahí salió Traffic Sound. Después nos enteramos que había un grupo que se llamaba Traffic, muy bueno, inglés, con Steve Windwood. Ahí nos volvimos fanáticos.

—¿Cómo eran las presentaciones de Traffic Sound en sus inicios?
—Tres horas de Rock. Tocábamos canciones para las fiestas: Rolling Stones, The Doors, mucho The Doors, Los Kinks. Nosotros tocábamos y aprovechábamos para tocar como tres de nosotros: “Chicama Way”, “Siento”, “Meshkalina”, esas eran más o menos.

—Hay canciones de Traffic Sound que expresan cosas polémicas para la coyuntura de ese momento como “To hell with your revolution”…
—El que ponía las letras era Manuel (Sanguinetti). Se puede pensar que era la expresión del grupo, pero las letras eran cuestión de él. 

—¿Pero los demás no intervenían en el proceso de la composición de las letras?
—No, decíamos que como él las iba a cantar, que las haga él pues. La música sí la hacíamos todos, o sea cada uno hacía su rubro. Yo ponía los solos y la parte de improvisación. A raíz de Traffic Sound me puse a estudiar, porque siempre tuve la vena creativa y siempre quise componer mi música, pero en esa época no sabía cómo, no sabía armonizar, no sabía cómo tocar una guitarra, un acorde, nada. Por eso me puse a estudiar música.

—¿Qué pasó al final de Traffic Sound? ¿Por qué se separaron?
—Porque todo en la vida tiene un ciclo. Todos los grupos, parejas, relaciones humanas tienen un ciclo. Por ese motivo nos separamos.

—En otras cosas, qué puede decir sobre el primer disco de Traffic Sound “Bailar a Go-Go”, en el que salía una chica en la portada.
—Esas eran las fotos que tomaba Manuel Guerrero, en Ancón. “Bailar a Go-Go”, nada que ver pues, ¿qué tiene que ver bailar a go-go con un grupo de rock psicodélico? (risas) ¿qué íbamos a hacer? A nosotros más nos interesaba grabar y crear, en la balanza decíamos “no importa” , porque grabábamos en el estudio.

—¿Para usted que significa Traffic Sound?
—Para mí, importantísimo. Marcó mi camino de vida musical y en muchos sentidos, en el sentido de energía compartida con un grupo de amigos, en el sentido de haber vivido una sociedad musical, ahí no aprendí, sino empecé psicológicamente a relacionarme con mis compañeros músicos. Psicológicamente porque es todo un tema cómo tratar a tus socios, tus amigos, y más aún en la música. Viví la experiencia de lo que es tener un grupo, que quiere decir democracia, todos iguales. Aprendí a respetar las opiniones de los demás, a ver dentro de mí una fuerte corriente creativa, gracias a Traffic Sound, que después fue la semilla que marcó mi vida musicalmente hablando. Y mira, aún sigo en la música.

—¿Qué le diría a esas personas que creen que esa generación, la suya, es la mejor en cuanto a rock peruano?
—Bien por ellos si creen que es la mejor, porque cada uno se identifica con lo que más le gusta. Si para ellos eso es lo que más le gusta, chévere. Yo no entiendo por qué es la mejor porque quizás el mundo de esta persona, que debe tener ahora como 60 años, en esa época, su mundo era la música, como lo es ahora una persona entre 16 y 21 años. Es parte de ese mundo, de esa edad.

—Traffic Sound ha tenido algunas reuniones en los noventa y la década pasada. ¿Por qué no de nuevo?
—Bueno, porque hay temores entre los integrantes a aparecer, qué se yo. Soy el único músico que sigue activo, no tendría ningún problema, pero los demás que no ejercen la música tienen sus temores, que tengo que respetar. 


sábado, 12 de octubre de 2013

Los Belkings, banda pionera



Una caja de whiskys los inspiró. A la marca de licor pituco Belkin, los muchachos del colegio Melitón Carvajal le hicieron profilaxis. Le sumaron la "g", el apóstrofo y la "s", letras y signo ortográficos de rigor que implementaban los conjuntos que en la década de 1960 querían dedicarse a roquear. 

Como Los Beatles y otros congéneres, Los Belking's, aquí en Lima la gris, se iniciaron en aquel 1964 con trajes de sastre, tres años después grabaron su primer disco y cuando la sicodelia se volvió carne y grito de moda, aparecían en escena con camisas floreadas. Siguieron en carrera hasta 1973, cuando debieron hacer un paréntesis por largos años, un poco promovido por la desaparición de las famosas "matinés" en cines o teatros de barrio durante esos años.

Lo fuerte de Los Belking's no era el verbo sino lo instrumental, y por ese silencio algunos los creían extranjeros. "Hacíamos cosas muy difíciles para ese momento como Strawberry Fields Forever, de The Beatles, en instrumental, o versionando a The Ventures". Los que sí hablan son sus éxitos por sí mismos como "Bólido de fuego", "Sétima patrulla", "Campo de concentración" u "Okinawa 2000". El disco 45 RPM donde incluían su versión de "Tema para jóvenes enamorados", los levantó en hombros: vendieron en solo cuestión de semanas más de 25 mil copias.

"Siempre nuestro esquema fue distinto y ahora también es radicalmente diferente. Nunca nos quedamos estáticos, somos inquietos (musicalmente hablando)", cuenta Willy Sandoval, segunda guitarra y uno de los fundadores de Los Belking's. Así, un proyecto que tienen es la edición del nuevo CD, que trabajan desde hace un quinquenio, pero que se ha estancado por falta de dinero. Ahí estará el nuevo sonido de Los Belking's, revitalizando sus éxitos hasta hacerlos casi irreconocibles. "La música de nosotros tiene hoy otras características gracias a que la tecnología nos ha permitido ponerle nuevos sonidos", explican.

El rasgueo de la guitarra de doce cuerdas Teisco de Sandoval es parte del sonido. Mientras que Raúl Herrera, el otro puntal del grupo desde sus inicios, otorga, desde la primera guitarra, el DNI de Los Belking's. Ahora a Herrera y Sandoval los secundan Juan Mostacero (batería); Juan Carlos "El Oso" Barreda, quien retornó después de años a su trabajo en el bajo; y el joven Luiggi Lindley, la otra primera guitarra del grupo. La meta artística del año es dar la mayor cantidad posible de conciertos masivos, sobre todo en los conos de Lima y en provincias.

En 2003 el grupo retorno cual ave fénix a los escenarios cuando en España se editó Los Belking's Instrumental Waves 1966-1973 (2003), álbum que, dicen, vendió un millón de copias en Asia y Europa, pero del cual no han podido cobrar ni un céntimo. La razón se debe a que recién en diciembre, tras varios años en juicio, el Indecopi sacó una resolución reconociendo a Herrera y Sandoval como dueños del nombre Los Belking’s. Esto se debió a que en el norte del país un grupo de música tropical se había apoderado del nombre tan ligado a nuestra historia del rock.

Los Belking's tienen otros temas que discuten fuera de los escenarios: las regalías que Apdayc debe entregarles, por ejemplo. Calculan que hay alrededor de dos millones de dólares por los siete millones de discos que han vendido en toda su historia musical y por ello tampoco han recibido dinero ni como compositores ni como intérpretes.

Un tema ligado al anterior: Los Belking's han desautorizado a la distribuidora Iempsa para que siga vendiendo sus producciones anteriores (originalmente grabadas para el desaparecido sello El Virrey) hasta que no les paguen todo el dinero que les adeudan.

En 1967 con "El Guazón" y "La playa" inician su carrera en las salas de grabación. En su momento, llegan a vender más discos que el grupo de nueva ola Los Doltons. Críticas sobre su trabajo han aparecido en revistas especializadas en el viejo saurio del rock como Senhor (Brasil), Mojo (Inglaterra) y Les Inrock (Francia). Su estilo ha asimilado psicodelia, rhythm & blues, hard rock y latin rock; e incluyen composiciones de Herrera, Sandoval, Andrés Roque y Daniel "Kiri" Escobar.

Traffic Sound



Si es que existe algún grupo que hay que escuchar obligatoriamente, ese grupo es Traffic Sound. Para mi, sinceramente, el mejor grupo de Rock (con bastante psicodelia y latin) que existió en el Perú.

Comenzaron tocando covers, pero la calidad de estos, sumados a las características especiales de Traffic Sound (imagínense Fire de Hendrix, tocada con saxo!!!) hacían de ellos un grupo genial, y ellos lo sabían, empezaron a tocar en el famosoTiffany (luego llamado Galaxy) de San Isidro, en esa época en que las tocadas eras fiestas-concierto, debe haber sido (con el perdón de la palabra) algo DE LA PUTA MADRE!!!. Imagínense poder ver a su grupo favorito, y además menearse, demasiado increíble, fue esto lo que los llevó a conseguir un contrato para grabar varios discos de 45 que fueron posteriormente reunidos para su primer LP A Bailar Go-Go (1969).

Luego vino Virgin (1969 también) ya con puros temas propios, este disco es uno de los mejores discos por estos lares y para mi, el mejor de este grupo, donde se encuentran Meshkalina y Virgin.

Le siguieron Traffic Sound (1970, también llamado Tibet´s Suzettes) y Lux (1971).

Luego lo que siguió fue un concierto de despedida... en el Teatro Segura (gracias Velasco!!!), que cerró con una versión de Mr. Skin de 30 minutos!!! (casi más larga que In-A-Gadda-da-Vida y Diamond Sea JUNTAS!!!), para caer rendido, por supuesto, acabó no solamente con las palmas y lágrimas de un público eufórico, sino además, con su streeking respectivo (preguntenle a sus viejos...).

Traffic Sound fue el primer grupo peruano en hacer una gira latinoamericana, que incluyó Argentina, Brasil y Chile, países en los que, muchos años después (junto con Inglaterra y España) llegaron a editar un CD de Grandes Éxitos, lo cual nunca se hizo en el Perú (qué verguenza carajo, qué verguenza!!!).

Dato para los rockeros: El vocalista de la banda, Manuel Sanguinetti fundaría Radio Doble Nueve (la radio rrrrrock en Lima) en 1978.

Dato para los que comen sin tenedor ni cuchillo: Hace un par de años tocaron en una Cena-Show (para darle el old feelin´) a beneficio en Los Delfines, hubiera sido pajísima poder ir, pero cuando llame a averiguar me dijeron que SOLO el cubierto costaba US$80, cuando pregunte si podia llevar los míos o comer con la mano me dijeron que no.

Que tiene que ver Traffic Sound con La Gran Banda?: Pues Jean Pierre Magnet!!! Maestro saxofonista. Y en una de las bandas "raíces" de Traffic Sound, llamada Los Hang-Teens, el baterista era Diego García-Sayán (si, el ex ministro!).


Los Belking’s: “Hemos quedado en el recuerdo”


Cuando es buena, la música instrumental nos deja mudos. En ese sentido, la voz nunca fue tan deleznable como en un concierto de Los Belking’s. Ellos reaparecen mañana. Wilfredo Sandoval y Raúl Herrera, dos de sus miembros originales, nos reciben en pleno ensayo. El sonido de sus guitarras nos trae de vuelta a las épocas en que toda canción era el soundtrack de nuestras vidas. Porque la música del futuro se hizo hace cuarenta años.

Encontré un texto de Carlos Torres Rotondo, donde dice que ustedes debutaron en 1964 en el cine Riva Agüero de El Agustino, luego de que se presentara la bailarina ‘a gogó’ Midloni Nagashiro.

Wilfredo Sandoval (WS): Ella era una stripteasera (ríe). Nosotros tocábamos con un baterista, Kiko ‘La Serie’, y él era mayor que nosotros. Tenía 28 años y nosotros, 14. Él andaba en ese ambiente y logró que nos contrataran. Luego de que las chicas hicieron su striptease, nos tocó entrar. ¡Y nos moríamos de miedo! La gente se levantó y comenzó a silbar. Tocamos ‘Popotitos’, pero la chifla era tan grande que no se escuchaba nada.

¿Y qué hicieron?

WS: Nuestro baterista era más pilas, más mosca. Se soltó el cabello largo, se remangó los párpados como un diablo y gritó: ¡Ahhhh! Y la gente se asustó. “¡Toca Wipe Out!”, le dijo a Raúl. Kiko hizo su solo de batería, se puso diablo y la gente aplaudía a rabiar. Se olvidaron de las mujeres. Y afuera nos esperaba una ambulancia.

¿Una ambulancia?

WS: Sí, tomamos una ambulancia para que el tráfico no nos parara y pudiéramos llegar a Comas, donde teníamos otro concierto (ríe).

Ustedes dos estudiaron en el colegio Melitón Carvajal. Usted, Wilfredo, invitó a unos amigos a tocar a su casa, y estos llevaron a Raúl Herrera. ¿Así comenzó la amistad?

WS: Sí, yo a Raúl lo conocía de vista porque él tocaba en la estudiantina del colegio. Esa vez Raúl me pidió tocar música de los Beatles. ¡Yo ni sabía que existían! Era 1964. Yo conocí a los Beatles en Tacora, donde compré un disco 45 de ‘I want to hold your hand’ en alemán.

Raúl Herrera (RH): Aún no sabíamos tocar bien la guitarra, aunque a mí también me gustaban Los Panchos y los boleros de Los Tres Caballeros.

¿Sus padres nunca se preocuparon por el ambiente en el que se movían?

WS: No, siempre nos apoyaron. Parte del éxito de la música de esos años es que casi todos los padres estaban comprometidos. Recién hace diez años me enteré de la preocupación de mi madre, pero ella siempre me apoyó. Ni existía marihuana. Nos intoxicábamos con Coca Cola, hermano (ríe).

Sus madres les compraron sus primeras guitarras eléctricas.

WS: Sí, mi mamá me compró esa guitarra Fender celeste que tú ves ahí.

RH: Y mi madre me compró una guitarra italiana Eko en la Casa Osterling.

WS: Pero cuando comenzamos a tocar, veíamos que todos tenían bonitos ternos. Mi madre fue a Casa Él (Miraflores) y sacó a crédito nuestros sacos. Eran color mostaza.

RH: Como éramos flaquitos, nos quedaba (ríe).

WS: Claro, pero ahora a ti no te quedaría, Raúl (ríe).

La música de los Belking’s tiene mucha influencia de The Ventures.

WS: Raúl tocaba más Ventures. Él tenía sus discos. Y yo iba a su casa porque él tenía un equipazo de la patada. Él vivía exactamente a la espalda de la Embajada de Brasil.

RH: En aquella época, solo una vez al día pasaban una canción de Ventures en la radio. Y tenías que esperar al día siguiente para volver a escucharla.

No es como ahora, donde ya tenemos el iPod.

RH: Claro. Y como no había grabadora, en nuestras mentes teníamos que grabar las canciones y sacar así las notas.

WS: Eso explica lo que sucede hoy musicalmente. Ahora hay tanta facilidad que tu cerebro no trabaja. Ahora ves en el video la forma como se toca una canción, pero en ese tiempo tú tenías que imaginártela. Eso nos obligó a todos a ser creativos.

¿Es verdad que se pusieron Belking’s por una marca de whisky?

RH: En la esquina de mi barrio de Miraflores, una señora siempre sacaba su basura en una caja de whisky. Y ahí decía Belkin.

Vaya, sí que tomaban bastante en esa casa.

RH: No, no (ríe). Era la misma caja que utilizaban para la basura. El nombre Belkin lo apuntaba siempre en mi cuaderno. Y cuando quisimos darle un nombre al grupo –para no pelear– todos escribimos el nombre que queríamos en un papelito y lo pusimos en una caja. Al final, salió Belkin. Y Willy dijo que había que aumentarle a Belking’s para que sonara mejor (ríe).

Su representante les dijo en 1966 que debían ser un grupo instrumental. ¿Qué hicieron con su vocalista?

WS: Nadie quería darle la noticia. A nuestro baterista le dijimos: “Walter, tú que tienes cara de malo, dile”. Nuestro vocalista era Daniel Rosario, y Walter le dijo: “Daniel, sabes qué compadre, toma un sol para tu pasaje de ida porque el de regreso no va a haber, ya no vas a cantar” (ríe).

RH: Daniel falleció el año pasado.

Ustedes lograron grabar su primer 45 porque ganaron ese año un concurso de El Virrey, ¿no es verdad?

WS: Sí, la final fue con Los Dreams, en el cine Tauro.

RH: Y ese día ganamos porque teníamos más jale con las chibolas (ríe).

WS: Es verdad, tuvimos mucho apoyo de la colonia japonesa. Además, en esa época yo tocaba guitarra saltando un metro veinte. ¡Por Dios!

RH: Éramos jovencitos y saltabas.

WS:  Bueno, pero tú asaltabas, Raúl (ríe).

En 1967 conocen a Andrés Roque, quien ya tenía varias melodías en mente. Es más, lo llamaban ‘el Belking mudo’.

WS: Sí, porque él aportó muchos temas. Casi la mayoría son éxitos y de él es, por ejemplo, ‘Amor Imposible’.

A usted, Wilfredo, no le gustaba el título ‘Amor Imposible’ porque era cursi, pero Andrés lo había llamado así porque estaba ‘templado’ de la enamorada de un amigo suyo.

WS: Silvana era la chica. ¡Y era hermana de mi enamorada! (ríe). Andrés se le declaró, pero ella no aceptó porque ya estaba con otro chico. Pero estamos hablando de colegialas. Y recién me he enterado de esto hace cinco años. Silvana era simpática, hija de italianos, muy parecida a Sofía Loren.

RH: Pero ahora ya es abuelita (ríe).

Su canción más conocida, ‘Tema para jóvenes enamorados’, apareció en el lado B de su segundo disco de 45 de 1967. ¿No confiaban mucho en el tema?

WS: Lo metimos como relleno. Esa es la verdad. Confiábamos más en la canción del lado A, ‘Negro es negro’. ‘Tema para jóvenes enamorados’ es una composición de The Shadows, pero el tío de Walter Aray nos trajo la canción grabada por un grupo brasileño, Los Jet Black.

El rock tuvo mucho apoyo esos años en las radios. Hoy, más bien, la gran mayoría apuesta por la cumbia. ¿No creen que el rock ya pasó de moda?

WS: No, lo que yo creo es que Velasco nos hizo demasiado daño. Cortó el cordón umbilical que había entre los colegios, las matinales y las radios. Tácitamente se prohibió que los colegios organizaran esas cosas. Pero tampoco hubo un recambio generacional. La verdad es que también había grupos mediocres.

¿Cuáles eran esos grupos mediocres?

WS: Los Silverton’s y los York’s, a pesar de que el cantante de los York’s (Pablo Luna) era un ‘showman’ espectacular. Se tiraba, se volteaba de cabeza, arrojaba el micro al público. Era un show de la patada. Pero los músicos eran malazos, de octava categoría.

¿Y se llegaron a enamorar de alguna fan?

WS: Sí, una japonesa en mi caso. Y en el de Raúl también (ríe).

RH: Sí, pero la chica que fue mi enamorada terminó siendo la esposa de Walter, el baterista.

Caramba. Todo se compartía en el grupo.

WS: Sí, somos medio comunistas (ríe).

RH: En nuestros conciertos había muchas japonesitas en las primeras filas. Y yo tocaba la guitarra y las enamoraba (ríe). A la salida, ellas me invitaban a sus casas a tomar lonche. Así conocí a Olga y la invité a uno de los ensayos. Pero Walter le tiró lente y yo ya tuve que retirarme (ríe).

Usted fue un buen perdedor.

RH: Es que ya tenía otra japonesita por ahí (ríe).

¿Se han puesto a pensar en el día en que ya no estarán?

WS: Por supuesto, lo tenemos muy claro. Yo ya miro distinto. Quiero que los jóvenes nos perciban desde otra óptica. Los Belking’s van a dejar no menos de 90 canciones propias, de las que vamos a estar orgullosos toda la vida.

RH: Con lo que hemos hecho y queremos seguir haciendo, estoy conforme. Hemos quedado en el recuerdo.