sábado, 6 de septiembre de 2008

Los Belkings



Por Carlos Torres Rotondo

Una mañana de 1964 en el Cine Riva Agüero -del distrito El Agustino- estaba terminando de bailar la gogó Midloni Nagashiro. Tras las cortinas una banda de nerviosos adolescentes observaba atentamente la escena. Midloni regresó a su camerino entre risitas mientras ellos permanecían con la vista fija en el escenario. Se acercaba el siguiente acto. El maestro de ceremonias presentó a una banda debutante: damas y caballeros, con ustedes, Los Belking’s. En ese preciso instante los muchachos se pusieron en movimiento y entraron a escena empuñando sus instrumentos. Eran los guitarristas Wilfredo Sandoval y Raúl Herrera, junto al bajista y cantante Nico y el baterista Kiko "La Serie". Wilfredo y Raúl tenían apenas 15 años y eran alumnos de la Gran Unidad Escolar Melitón Carvajal. Nico y Kiko "La serie", por su parte, eran algo mayores y aparentaban más seguridad frente a la situación. Los chicos enchufaron sus guitarras y comenzaron a tocar covers de Los Teen Tops como Popotitos y La Plaga –que a la vez eran traducciones de Little Richard-, mientras la platea silbaba y los abucheaba porque quería ver de nuevo a las bailarinas. Su tercera canción hizo cambiar la reacción del público. Arremetieron con Wipe Out, una canción de los Ventures. Al llegar al solo de batería, pudo escucharse a Kiko "La Serie" - con el pelo largo agarrado con ganchitos de mujer color negro y plateado- tocando como un demonio, haciendo que el resto del grupo soltara lo que tenía dentro. El público se puso a gritar de emoción. Rápidamente, al terminar el set, Los Belking's se subieron a una ambulancia estacionada en la pista de tierra frente al cine, dirigiéndose junto a las bailarinas a los cines Susy y Comas, a continuar con el circuito de matinales. Así fue el debut de la gran leyenda del surf del Océano Pacífico.

Los Belking's -el nombre se les ocurrió por una marca de whisky llamada Belkin- legaron un puñado de singles y LPs que, si se escuchan cronológicamente, revelan una evolución y madurez que a mi gusto los coloca incluso por delante de sus primeros maestros, los Shadows y los Ventures. En sus peores momentos eran música ambiental para un chifa, pero en el brillante final de su carrera llegaban a fusionar el rock, el rhythm & blues, el jazz y la música tropical, siempre manteniendo la coherencia y tocando sus artesanías del pop -canciones que decían mucho sin utilizar casi nunca la palabra- con delicadeza, sentimiento y garra.
El corazón del grupo lo conformaban Raúl Herrera en la primera y Wilfredo Sandoval en la guitarra rítmica. Ambos son los únicos miembros fijos de la banda a lo largo de su larga historia salpicada de constantes cambios en la base rítmica. Eran vecinos de Lince y estudiantes de la Gran Unidad Escolar Melitón Carvajal. Wilfredo, sin embargo, fue el primer Belking. En 1963 empezó a ensayar con unos amigos del barrio llamados Alberto Sánchez, Jorge Mosqueira y Jorge Sánchez. Al ver el interés de Wilfredo, que era hijo único, su madre le puso un profesor de guitarra y permitió que la banda ensayara en su departamento. Poco a poco los otros miembros del grupo desertaron por falta de interés y motivos personales. Escasos días después el profesor también fue despedido porque su repertorio era básicamente música criolla. Quedó entonces la solitaria pasión autodidacta. Wilfredo compró un tocadiscos y una radio marca Punto azul que conectó para escuchar la música que le gustaba. Poseía, entre otras grabaciones, un LP de varios artistas donde destacaba un tema de los Ventures llamado Driving guitars y un disco de los Beach Boys. Al principio su madre le consiguió una guitarra eléctrica nacional marca La Rosa. Al ver que avanzaba rápidamente con su aprendizaje, pronto le regalaron nuevos equipos: una radio Phillips que le servía de amplificador y una guitarra Fender, con la que imitaba exactamente el sonido de sus discos.
La historia de Los Belking's empezó realmente en una reunión en agosto de 1964 cuando se conocieron los guitarristas Wilfredo Sandoval y Raúl Herrera. Wilfredo invitó a su casa a un saxofonista y un baterista de la estudiantina del colegio y a un amigo del barrio que tocaba piano. Junto a sus condiscípulos llegó Raúl Herrera, que no había sido invitado pero quería tocar. Wilfredo lo había visto en algunas actuaciones musicales en el Melitón, pero no habían entablado mayor relación porque uno estudiaba secundaria comercial y el otro secundaria común con especialidad ciencias, por lo que sus aulas daban a patios distintos. Cuando se pusieron a hacer música los unió una fuerte corriente telepática. Nació entonces una amistad y una de las más sólidas parejas creativas del rock instrumental.
Ya armado el núcleo de la banda comenzaron de nuevo los ensayos. Al principio tocaban con un baterista apodado "Colía", que desertó pero les presentó a su primo, un percusionista apodado "Kiko la serie", que a su vez les consiguió alguien para que tocara el bajo. El bajista era un chico de origen chino apodado Nico, un forajido que era uña y carne con "Kiko La serie". Ambos eran mayores que Raúl y Wilfredo. Con esta formación debutaron en una matinal en el cine Riva Agüero y se presentaron varias noches en las teen danzant de un night club llamado Tábaris, haciendo covers de los Ventures. El ambiente bohemio asustó un poco a los escolares Raúl y Wilfredo, que acabaron separándose de la base rítmica porque no querían llevar una vida demasiado desarreglada.
Raúl y Wilfredo siguieron ensayando solos. Empezaron a tocar temas de Dave Clark Five y The Animals acompañados por un cantante llamado Emilio Zavala, que se fue del grupo porque tenía que prepararse para postular a la universidad. Para ocupar su puesto les recomendó a su primo, un fanático de los Beatles llamado Daniel Rosario. Pero les seguía faltando un baterista. Entonces Raúl llamó para tocar a un chico nikkei de su clase de secundaria comercial en el colegio llamado Walter Aray Nozawa, que tenía una tarola y tocaba en la banda de guerra. Walter se integró al grupo y se convirtió en un percusionista tan interesado en progresar que su hermano mayor llegó a regalarle una batería. La nueva formación quedó completa con un chiquillo de 13 años llamado José Olivera, apodado Magoo por sus gruesas gafas. Pese a la diferencia de edad era muy afanoso. Ya fumaba tabaco y vivía a media cuadra de la casa de Pancho Guevara, baterista de Los Saicos, en Lince. Compró un bajo y desarmó una radiola para armar su amplificador con unos parlantes marca Celestión. Su uniforme por ese entonces eran sacos color lúcuma con un distintivo tipo corona que la madre de Wilfredo había comprado a plazos en la tienda Mister. Daniel Rosario tiñó las camisas de amarillo mamey. La corbata era negra y con nudo corazón. Todos vestían pantalones negros y calzaban zapatos del mismo color.
Llegó entonces el verano de 1965, cuando Los Belking's ascendieron a las alturas. Un colega del barrio que hacía las veces de manager, Olín Benavides, les consiguió un contrato para tocar en un cine de la ciudad de Tarma durante los carnavales. Raúl, Wilfredo, Magoo y Walter ensayaron con ilusión y prepararon el viaje al centro de los Andes. Sería su primera gira a provincias. Los padres de Walter Aray estaban muy preocupados porque su hijo sufría de asma, pero les convencieron de que le dieran permiso porque la sierra tiene clima seco. El concierto por los carnavales de Tarma salió tan bien que una radio de la localidad los contrató para que tocaran más tiempo. Así, lo que empezó como un viaje de ida y vuelta acabó prolongándose por unas cuantas semanas.
A su regreso de la gira comenzaron a presentarse en el show de Sergio, conducido por el discjockey chileno Sergio Vergara, primero en Radio Victoria y luego en la televisión. Durante dos meses sus visitas fueron constantes. En cierta oportunidad acompañaron al cantante brasileño Sergio Murillo, de bastante éxito en aquellos momentos. También se presentaron con el grupo 007, que tenía un joven bajista que pronto reaparecerá en esta historia: Luis Pacora Rojas.
A comienzos de 1966 José "Magoo" Olivera -chibolo maleado y volátil pero con demasiada diferencia de edad con respecto al resto de músicos- dejó de ir a los ensayos. Fue reemplazado de inmediato por otro alumno del Melitón, un chino delgado con gafas polarizadas conocido como Jerry Lam, mucho mejor instrumentista y con mayor cultura musical. Jerome Franklin Lam Cam había nacido en Hong Kong y era ciudadano inglés. Cuando fue a vivir a Perú su familia se instaló en el barrio chino. Gracias a sus viajes a Londres logró tener una buena colección de discos. Se hizo conocido en el Melitón por la bravata de negarse a cantar el Himno Nacional, con la excusa de que era ciudadano británico. Tuvo buena química y entendimiento con los muchachos. Como grupo tenían una imagen absolutamente coherente: el peruano es ancestralmente oriental, los dos extremos del Océano Pacífico tienen extrañas conexiones subterráneas. Quién sabe si por eso el "chino criollo" -actualmente debe haber en el Perú cerca de tres millones- se adapta tan bien al barrio.
Con esta formación comenzó el despegue. Al principio de la gran aventura hay una matinal en 1966. Un repleto cine Ídolo de Pueblo Libre fue testigo de una de las mejores actuaciones de Los Belking's. Estaban súper cuadrados, después de haber ensayado y hecho conciertos a lo largo de aproximadamente dos años. El público respondió levantándose eufóricamente de sus butacas para aplaudir después de cada canción. Su repertorio eran temas instrumentales intercalados con covers cantados por Daniel Rosario. Finalizada la actuación, mientras empacaban sus instrumentos se les acercó un hombre de traje que se presentó como discjockey de Radio Atalaya. Era Gustavo Galliani y quería ser su representante. Tenía los contactos suficientes y se ofreció a moldearlos y ayudarlos para realizar una carrera mucho más profesional. Hasta ese momento las funciones de manager eran cumplidas por Olín Benavides, un pata del barrio que hacía lo que podía, así que aceptaron ilusionados su ofrecimiento. La primera sugerencia de Galliani fue recomendarles que se volvieran únicamente un grupo instrumental. Obedientes pero concienciados de sus propias ventajas, los muchachos expulsaron de inmediato a Daniel Rosario. Definieron su concepto con la elipsis de la palabra y su carrera fue cuesta arriba. Daniel Rosario, por su parte, se picó por su expulsión del grupo, pero su reacción fue a la larga positiva. Comenzó a aprender a tocar guitarra y se convirtió en un eximio instrumentista. Galliani también los ayudó pasándoles la voz de nuevas oportunidades.
En noviembre de 1966 El Virrey, a través de su jefe de promoción y también discjockey Víctor Cáceres Fuentes organizó un concurso en el Cine Tauro. La banda que ganara podría grabar un disco de 45 RPM con la casa discográfica. Luego de una reñida competencia se declaró vencedores a Los Belking's. En diciembre de ese mismo año terminaron el colegio y empezaron sus primeras grabaciones, constituidas por cuatro 45s compuestos únicamente por versiones.
En enero de 1967, mientras se preparaban para postular a la universidad, Los Belking’s sacaron a la venta su primer 45, que contenía las canciones El Guazón y La Playa. La risa al comienzo del primer tema pertenecía a Gustavo Galliani. En La Playa tuvieron como invitado especial David Lam –primo de Jerry- en la guitarra hawaiana. Ya se notaba su particular groove, su preocupación por los arreglos, las atmósferas y el sonido cristalino de sus guitarras. El sencillo llegó pronto a los primeros lugares en las radios, por lo que El Virrey les pidió que volvieran inmediatamente al estudio de grabación.
El resultado fue su segundo 45, con las canciones Negro es negro y Tema para jóvenes enamorados. Negro es Negro es una versión surf del éxito internacional del grupo español Los Bravos. Tema para Jóvenes Enamorados, por su parte, era una composición original de Bob Welch, de los Shadows. Su versión, con creativos arreglos de su propia cosecha, se convirtió en un suceso local, en parte debido al magnífico feeling que destilaba Raúl Herrera en la primera guitarra. Años después varios rockeros la recordaban como parte importante del sonido de los 60 en el Perú. Tema para Jóvenes Enamorados llegó a sus oídos porque el tío de Walter Aray había ido al carnaval de Río de Janeiro y les había traído el disco.
En verano de 1967 Wilfredo conoció a un joven tranquilo y de gafas, asiduo a la parroquia Santa Rosa Meryknoll, llamado Andrés Roque Palma. El contacto había sido Roger Flores, un amigo que tocaba segunda guitarra en Los Zany's, otra banda de Lince. La primera vez que Wilfredo vio a Andrés Roque, éste se encontraba en la puerta de su casa tocando en la guitarra acústica temas propios como Bólido de Fuego, Funerales e Ilusiónate Chica. Quedó impresionado por el talento melódico de Andrés y lo reclutó para que fuera a los ensayos de de la banda y les enseñara las canciones. Pronto se convirtió en un cerebro detrás de todo el concepto, ya que su colaboración en la composición de temas propios y en los arreglos fue determinante. Se había incorporado el quinto Belking, el que nunca tocó en ningún disco, el Belking mudo.
En abril de 1967 Wilfredo había ingresado a la universidad, pero también se puso a trabajar en una casa importadora de partes y piezas de radio. Sin perder la oportunidad, le sugirió al dueño que importe instrumentos y equipos musicales. De ese modo Los Belking's pudieron completar su arsenal: un amplificador Vox, una guitarra Mustang Fender, una caja de efectos Dynacord, un amplificador y una guitarra Teisco, un amplificador Bassman Fender, un bajo Hoffner y una batería Roxy. Ya con la nueva tecnología en sus manos, comenzaron a experimentar con la psicodelia –aunque jamás de manera grandilocuente- y grabaron rápidamente su tercer y su cuarto 45: Empujando fuerte/La pipa de la paz y Tesis psicodélica/El amor es triste. En ninguna de estas grabaciones hubo intromisión de El Virrey, que les dio libertad creativa mientras siguieran teniendo éxito y les ofreció la posibilidad de grabar un primer LP de manera inmediata. Estaban en la cresta de la ola.
El LP "El sonido de los Belking's", grabado a mediados de 1967, cuando San Francisco vivía el Verano del Amor y ellos el mediocre invierno limeño –hecho que no impidió que el disco fuera ideal para escucharlo un día de surf en el club Waikiki-, contiene las tres canciones de Andrés Roque que Wilfredo escuchó cuando lo conoció y los primeros temas propios registrados por el grupo. Del material de Andrés Roque destaca Bólido de Fuego -poderoso instrumental para conducir un automóvil a alta velocidad- e Ilusiónate Chica, delicada artesanía pop donde melodía y fuerza se unen con el cemento de una tremenda imaginación musical. Ambas canciones no llegan a los dos minutos y medio. Raúl Herrera, por su parte, es el autor de cuatro temas: Te Vi Llorar, Campo de Concentración, R.C.M., y Quién Vive. Esta última canción comienza con Walter Aray gritando el título,. Paradoja triste: Aray murió de asma en 1986. Wilfredo Sandoval firmó únicamente la dramática Condenado a Muerte, canción ideal para abrir un spaguetti western. El disco incluye también una regrabación más lenta de su clásico Tema para Jóvenes Enamorados y versiones de Hojas Muertas, Autopista y Feliz a tu Lado. Esta última es una canción tradicional china, y es una respuesta a un tema instrumental que habían grabado los Dolton´s en su primer LP. Las voces en Feliz a tu Lado son de Jerry Lam Cam y Walter Aray Nozawa, en una de las escasas intervenciones de la voz humana en un disco Belking.
El LP fue un suceso de ventas. Tuvo un primer tiraje de 10000 ejemplares en el primer mes y la casa discográfica aprovechó el tirón para editar un 45 con canciones extraídas del disco: Bólido de Fuego/Hojas Muertas. El grupo fue solicitado por todo el mundo, hasta el punto de agotar a sus integrantes con tanta matinal, presentación en locales y en programas de canal 4. Lo prolífico de su creatividad en aquel momento resulta inverosímil, ya que a la vez los miembros de la banda también estudiaban y/o trabajaban. Por esos días también aceptaron una propuesta de Gustavo Galliani y grabaron un 45 con otra protegida suya: Kela Gates. El sencillo estaba constituido por Néctar de Verano -una canción de Nancy Sinatra con letra adaptada al castellano por Kela- y Te alcanzaré, con letra de Andrés Roque sobre el original norteamericano.
A fines de 1967 Jerry Lam Cam se retiró del grupo para formar Los Dragones junto al antiguo vocalista Daniel Rosario, su primo David Lam, y su hermano recién llegado de Hong Kong. Volveremos a encontrarnos a Jerry poco después en el origen de Telegraph Avenue. Los Belking's cubrieron su puesto con Luis Pacora Rojas, un ex 007 al que habían conocido dos años atrás en El Show de Sergio.
Lucho Pacora se integró rápidamente a la banda, que ya tenía contrato para grabar un segundo disco. La prensa y el público habían puesto bastantes esperanzas en el grupo, así que Gustavo Galliani les sugirió que colaboraran con la Orquesta Sinfónica Nacional para el LP que estaban a punto de grabar. Tenía un amigo arreglista que tenía el seudónimo Andrés D´Colbert –los muchachos jamás supieron su nombre verdadero- y lo llamó para que hiciera los arreglos para la orquesta. D´Colbert aprendía en la guitarra lo que Wilfredo tarareaba y luego le pasaba la música a un amigo que le escribía las partituras. Mientras tanto, la banda se puso a ensayar, a componer y a seleccionar nuevo material. Su segundo LP, editado en 1968 y llamado simplemente "Los Belking's" está constituido por nueve temas propios y tres versiones, dos de ellas instrumentaciones de temas originalmente cantados. Las grabaciones con la Orquesta Sinfónica Nacional fueron tan fluidas que necesitaron de muy pocas tomas para que las canciones quedaran bien. Un cellista argentino apellidado Robatti que tocaba con la orquesta se quedó impresionado porque los muchachos no se descuadraron en ninguno de los compases: Che, cómo pueden ser tan buenos y no saber música. Los Belking’s se sintieron muy halagados por este elogio venido de un músico académico y les respondieron que sólo tocaban con el sentimiento, argumento que solían dar todos los grandes músicos de los 60.
Aunque el segundo LP no vendió tanto como sus discos anteriores, hay canciones que se merecen algunos comentarios. "Phi Fenómeno" es un tema firmado por los 4 Belking's y Richard Araníbar, y es una de las mejores muestras de psicodelia y de utilización creativa del estudio por parte de una banda peruana. Amor Imposible, por su parte, es una dramática y dulce canción de Andrés Roque en la que participan las cuerdas de la Orquesta Sinfónica Nacional. Suscitó reacciones encontradas al comienzo, ya que Wilfredo consideraba que el título era muy trillado. Andrés Roque se mantuvo en sus trece y dijo que si no les gustaba el título no permitiría que salga la canción. Aceptaron a regañadientes. Después se enteraron de que el nombre era por una chica enamorada de un amigo de Andrés: era un caso de melodía autobiográfica. Canal 5 utilizó durante cuatro años este tema como fondo musical para anunciar algunos programas. Playboy, por su parte, es una composición de Gene Thomas originalmente cantada. En la canción utilizaron la sección de cuerdas de la sinfónica y Wilfredo ensayó un slide con su anillo de promoción del colegio. La joya rockera es Séptima Patrulla, título inspirado en la serie de televisión Patrulla Juvenil. Luis Pacora se incorporó como compositor en dos canciones: La Lluvia de tus Ojos y Aurora, dedicada a la chica que luego sería su esposa. Poco después grabaron su segundo 45 con Kela Gates, contenía los temas Al Maestro con Cariño y Loca por un Loco.
A principios de 1969 lanzaron su tercer LP: Los Fabulosos Belking's, constituido por siete canciones propias y cinco covers (cuatro de los cuales eran originalmente cantados). El cantautor Daniel "Kiri" Escobar firmó una de las canciones propias: Debo Alejarme de ti. Andrés D'Colbert colaboró con la instrumentación de cuatro temas. Destacaban dos composiciones de Wilfredo: la épica Corazón de Bronce y la finísima Música para las Flores; canciones instrumentales que, si el oyente es imaginativo, dicen tanto como un cuento o una novela. La tarantinesca Okinawa 2000 es composición de Raúl, pero el título fue sugerido por Walter Aray, porque ésa es la fecha en la que los norteamericanos devolverían a Japón la isla de Okinawa. Ese mismo año la disquera lanzó un EP con 4 canciones extraídas de los primeros tres LPs de la banda: Llora como un bebé, Rompeolas, Te vi llorar, y Playboy.
El LP Los Fabulosos Belking's dejó un sabor amargo en los miembros de la banda, que no se sentían satisfechos con los resultados. Nuevamente, desertó la base rítmica, pero esta vez la herida fue más dolorosa, porque constituían un equipo musical muy bien comunicado. Luis Pacora había dejado de ir a los ensayos por problemas personales: los padres de Aurora, su enamorada, no querían que fuera a visitarla, por lo que se encontraban a escondidas. A veces, ella le llevaba torta de chocolate, lo que inspiró una de las últimas colaboraciones en la composición de Pacora con Los Belking's. Walter Aray también abandonó el barco debido a complicaciones con el asma.
En verano de 1969 Raúl y Wilfredo se quedaron nuevamente solos, pero no dudaron en encerrarse en el estudio. Volvieron a grabar Tal Como tú Eres y Okinawa 2000, esta vez con la colaboración de los hermanos Barreda, en ese entonces base rítmica de The (St. Thomas) Pepper Smelter. Rossi Urbina, del grupo Las Midems –a quien conocían por la parroquia Santa Rosa Meryknoll, donde paraba Andrés Roque- participó haciendo los coros con su voz de sirena. Las otras voces de Las Midens pertenecían a Hortensia Manrique y Susana Calixto. Bajo la tutela de Los Belking's, Las Midens grabaron el tema Dispárale Nena, para el sello DO RE MI. Tal como tú eres/ Okinawa 2000 salió a la venta a fines de marzo de 1969 y se colocó en los primeros lugares de las ventas. La diferencia se notaba en relación con las versiones aparecidas en el LP. En opinión de los miembros del grupo, debieron haber vuelto a grabar muchas más canciones. Por estos días también fueron banda de apoyo en el primer LP de Kela Gates, que contenía 12 canciones. Andrés Roque hizo las letras adaptándolas del original inglés al castellano. Colaboró en los arreglos el pianista Víctor Cuadros. En el disco de Kela también participó el grupo vocal Las Midens haciendo los coros.
A fines de 1969 el Perú ya notaba con claridad las políticas de la revolución nacionalista del General Juan Velasco Alvarado. Los músicos sintieron que una época estaba concluyendo cuando los militares decretaron el fin de las matinales y tuvieron que buscar actuaciones en otro tipo de eventos. A partir de estos momentos Los Belking's intentaron resistir organizando recitales en locales masivos como coliseos deportivos o discotecas, tanto en Lima como en provincias. Pero las actuaciones se iban volviendo cada vez más espaciadas debido a la magnitud de los eventos.
En noviembre del 69 los Belking's ya habían pasado más de cinco meses alejados de la escena musical debido a problemas de regalías internacionales con El Virrey. Los hermanos Barreda no podían continuar con ellos porque su grupo oficial era The (St Thomas) Pepper Smelter y tenían compromisos pactados. Incorporaron entonces como nuevo baterista a Fernando Bolarte, que estaba libre porque Los Dolton's se acababan de separar. Su nuevo bajista era un desconocido en la escena musical llamado Luis Arroyo. Gustavo Galliani, por su parte, también debió dejar de lado sus labores como representante porque tenía otras obligaciones familiares y laborales. Había dejado su semilla musical. Además de Kela Gates y Los Belking’s representaba a Compay Quinto, un artista que interpretaba cumbia y música latina y que tendría bastante influencia en el futuro musical de la banda, que estaba interesándose cada vez más en la fusión con el latin jazz y el rhythm & blues. Por ese entonces Wilfredo y Raúl escuchaban grupos como Chicago y Blood, Sweat & Tears. Ante la deserción de Galliani, Wilfredo –que cumplidos los 21 ya era mayor de edad- asumió el papel de representante frente a la casa discográfica y los empresarios de espectáculos.
Luego de algunos meses de ensayos, la nueva formación de Los Belking's grabó en 1970 un miniplay homónimo con seis canciones: Atájame, Sentimientos, Sendas de Amor, Let Me, Triste Soledad y Charly. Sería su penúltima grabación. De sus discos es el que tiene más energía. Se nota con claridad su interés por la fusión con ritmos latinos. Contaron con la colaboración de Víctor Cuadros en los arreglos y Las Midens en los coros. Los instrumentos de viento le dan al miniplay una fuerza que no habían tenido las grabaciones de la banda hasta ese entonces. Estaban en su mejor momento, hacían su mejor música, pero como suele suceder en esta historia, estaban en el tiempo correcto, pero en el lugar equivocado.
En aquella época los miembros del grupo trabajaban, iban a la universidad y tenían actuaciones en locales como el Pussycat, de 11:30 de la noche hasta las 2:30 de la madrugada. Lo natural fue que dirigieran sus energías hacia otras direcciones. Entonces fueron víctimas del agotamiento. Wilfredo empezó a tener problemas con la columna y debió guardar reposo. Volvieron a tener diferencias con El Virrey por pagos atrasados de regalías por ventas en el extranjero. La muerte del padre de Wilfredo también influyó en el silencio de la banda.
A finales de 1972 Wilfredo ya podía caminar con las debidas precauciones. Durante toda su vida debería efectuar ejercicios para la columna y llevar un régimen sosegado. Con ganas de volver a hacer música se unió nuevamente con Raúl Herrera y contrató con su dinero unas cuantas horas de grabación en los estudios de Grabación de El Virrey, convirtiéndose en algo inesperado para la época: un productor independiente. De estas sesiones quedarían las canciones Popeye el Leñador y Sinfonía para una Mañana, luego incluidas en su disco de 1973. En el estudio contaron nuevamente con la colaboración de los hermanos Barreda en la base rítmica. Al saber El Virrey que Los Belking's se habían vuelto a juntar y estaban grabando, los llamó para entablar negociaciones y ver la posibilidad de sacar a la venta un nuevo LP. Todo estaba muy bien, pero si Los Belking's volvían a juntarse necesitaban nuevo bajista y baterista, ya que los hermanos Barreda sólo les estaban haciendo un favor y necesitaban músicos para volverse a presentar en vivo. Es así que incorporaron a Freddy “Puro” Fuentes Aranda, antiguo vecino de "Liverpool chico" y miembro de La Nueva Cosecha. Lo habían conocido en un concierto en Chimbote donde tocó con los Yorks reemplazando al baterista oficial, en un concierto absolutamente delirante ya que el público protestó ruidosamente por la ausencia de los miembros originales. En el bajo incorporaron a un chiquillo virtuoso que venía de tocar salsa llamado Juan Carlos Cubas.
Poco antes de grabar su canto de cisne, el LP Ayer y Hoy, fueron a Cuzco invitados a tocar por los alumnos de un colegio de la ciudad. La prohibición de tocar era para los cines, pero no para las aulas de un colegio, y en el local no entraba ni una aguja. Inspirados por el ambiente de la ciudad imperial, compusieron un tema con ciertos aires andinos: Oriundo Capitán. Los arreglos del Ayer y Hoy son obra de Víctor Cuadros. Incluyeron también la canción Años Cruentos, un popurrí de sus canciones más conocidas con una narración en la voz de Gerardo Manuel. Aunque el disco era el mejor que jamás habían sacado, las ventas fueron escasas. La primera escena del rock en el Perú había desaparecido repentinamente y sólo daba sus últimos y brillantes estertores. Raúl y Wilfredo optaron por dejar la banda en un suspenso que al final duró treinta años.
En el 2003 el sello español Nuevos Medios editó una compilación de Los Belking's titulada Instrumental Waves, que tuvo un éxito internacional inesperado. El grupo regresó a los escenarios y retomó el trabajo donde lo había dejado.
Aunque nacieron casi al mismo tiempo que Los Saicos, Los Golden Boys, Los Shain's, y Los Dolton's –bandas que dieron el pistoletazo de salida en el fundacional y garagero 1965-, la prolongada historia particular de los Belking's prefigura toda la historia de la primera escena del rock en el Perú. A partir de 1966 la escena creció y se diversificó, influida por la psicodelia y la difusión del nuevo sonido de las bandas inglesas. Relatar esta historia es como adentrarse en un caleidoscopio de la electricidad. Era como si el rock hubiera entrado repentinamente a la adolescencia y se hubiera tragado un ácido. Fue entonces cuando frente a los ojos de la generación del 60 -la generación de la contracultura clásica y las segundas vanguardias, la generación que cambió el mundo- apareció de pronto una planicie multicolor, un planeta nuevo que colonizar.

Publicado en el blog Zona de noticias

Los Shains

















Por: Carlos Torres Rotondo

LA SIGUIENTE GENERACIÓN
Quien observa Lima desde arriba verá primero –si el cielo nublado se lo permite- la bahía entre La Punta y el Morro Solar, al sur de la cual se encuentra Miraflores: los acantilados terrosos que dan a un mar gris encrespado, la Costa Verde, el club Terrazas y el club Waikiki, las quintas y las casas de colores… Han llegado los 60 y como hongos están creciendo los hijos de los miraflorinos cuya adolescencia fue narrada por Julio Ramón Ribeyro y Mario Vargas Llosa: la generación siguiente a la de Pichulita Cuéllar, Alberto El Poeta y Zavalita, quienes alguna vez quizás se cruzaron con Ludo Tótem y con el zambo Bobby López… Las residencias familiares, los jardines bajo la humedad, la música flotando en el barrio, las rampas hacia los garajes abajo…
En su casa de Miraflores, los hermanos Juan Luis y Raúl Pereyra junto a su primo Alexei Kostrinski Pereyra construyen su galaxia particular: ensayan canciones de los Beatles y los Shadows… A finales de 1964 apenas tienen 14 o 13 años y sienten las primeras dificultades como aún innombrado grupo de rock amateur: al primo Alexei lo han jalado de año, su viejo lo ha obligado a dejar la banda y los hermanos Pereyra se ven obligados a buscar bajista… En el barrio vive un colega: Pico… El chico toca bien y es inmediatamente incorporado en el grupo… Pico Ego Aguirre es un freakie de hablar apresurado, un intelectual del sonido primigenio. Es chibolo: alto, flaco, dientes delanteros de conejo, blancuzco y encorvado, usa gruesas gafas de carey a lo Buddy Holly… Los muchachos se quedan alucinados cuando ingresan a su casa y contemplan los discos, los instrumentos y los equipos desparramados caóticamente por el suelo, en la sala, en el comedor, en los pasillos, en las habitaciones: recuerdan la mansión de los Munsters y empiezan a llamarla la casa de los monstruos… Los Ego Aguirre eran una familia muy musical… El padre de Pico tocaba piano y contrabajo en una banda de jazz… Su tío Augusto era segunda guitarra y segunda voz del trío criollo Los Morochucos… Una tía era soprano y había estudiado en la Scala de Milán… su padre le enseñó los primeros acordes de guitarra cuando era niño… De 8 a 11 años llevó clases de piano… Y le llegaban discos de todos sitios, los encargaba a amigos que viajaban, se los conseguía por las casas discográficas con las que su familia tenía contacto… Y de la música lo mejor era el rock: la surf music, que primero llegó a esa casa y luego al barrio, porque las grabaciones de los Ventures, los Shadows, los Trashmen y Dick Dale pasaban de mano en mano… Y luego, en los ensayos, hacían sus versiones… Compraron sus primeros instrumentos en la casa Sterling, cerca del barrio, en la avenida Larco. La primera guitarra eléctrica de Pico fue una Eko, con amplificador de dos entradas. Su padre construyó una caja con cuatro entradas para que la banda entera pudiera enchufar sus instrumentos y ensayar en La Casa de los Monstruos… Completaron la primera formación oficial con Quique Rossell en la batería y Nito Muente Saco-Vértiz en la voz… Pero necesitaban llamarse de alguna manera… Hay varias versiones sobre el origen del nombre. Según Juan Luis Pereyra, la palabra Shain's se le ocurrió a él y es una variación de Chains, una canción que tocaban los Beatles en su primera época. Ahora bien, en una presentación en el Clan del Cuatro Juan Luis dijo que la palabra provenía de una deformación de la palabra Milk Shake pronunciada por un amigo gago. Ésta es la versión que ha llegado a oídos de Gerardo. Según Pico, el nombre fue inspirado por la marca Sharp.
El padre de Pico los observaba tocar y se ofreció para conseguirles conciertos; en otras palabras, ser su representante, su manager… Don Enrique Ego Aguirre tenía buenos contactos: a los pocos meses de iniciados los ensayos empezaron a salir en televisión. Se presentaron en lo Mejor de la Semana -de Canal 9- y en el Clan del Cuatro… Cuando las cosas empezaron a ir en serio salen Quique Rossell y Nito Muente Saco-Vértiz. Son reemplazados por Carlos Manuel Barreda y el vocalista Miguel Arista, hermano de la famosa chica a go go Gladys Arista, que los acompañó bailando en algunas presentaciones. Aunque era el mayor del grupo (apenas 17 años) al vocalista lo apodaban "Hamburguesa" porque era puro nervio molido, se moría de miedo al subir a un escenario, por lo que el grupo debía basar su repertorio básicamente en instrumentales. Este aprendizaje determinó su sonido, ya que incluso cuando ingresó Gerardo Rojas como vocalista fijo, la banda destacó ante todo por la técnica musical de sus instrumentistas.
El padre de Pico los presentó a IEMPSA, la casa discográfica en la que grababa su hermano Augusto con Los Morochucos. Les hicieron una audición y los contrataron para grabar su primer 45. El disco sencillo tenía dos canciones: Tomahawk, un tema instrumental donde toda la familia de Pico se prestó para hacer los coros indios, y Pretty girls everywhere, de Eddie Cochran, la única grabación que hicieron con Miguel Arista en la voz principal.
A fines de 1964 los hermanos Pereyra desertaron de Los Shain's por problemas tanto económico como musicales. Por un lado habían estado tocando durante todo un año en El clan del 4 y casi no habían visto el dinero, y por otro, sentían que por los compromisos comerciales ya no tenían la libertad de los inicios y querían tocar un repertorio más basado en el sonido Mersey Beat y en bandas inglesas como The Kinks, que en el surf garagero practicado por los Shain's. Todo fue muy repentino e incluso Juan Luis tuvo problemas para recuperar su guitarra. Entonces, por su lado, hicieron una banda llamada Los Drag's. Bajo la batuta musical de Pico y la dirección empresarial de su padre, el grupo empezó a ser un caos de gente que entraba y salía. Una idea marquetera del manager hizo que se vendiera a Los Shain's como un all stars, un seleccionado nacional del rock. En realidad era una academia hacia la profesionalización. Por eso, en el texto de su primer LP el conjunto aparece descrito como un dream team. Lynn Striklin rondaba por ahí y tocaba los teclados. También estaban Julio Chávez Cabello, Pedro Pajuelo y Dante Bernuy. Hacer una lista de los bateristas del grupo en ese entonces, por ejemplo, es una tarea imposible.

DRAG'S FIVE TAG
El primera guitarra Juan Luis Pereyra fundó Los Drag's luego de su separación de Los Shain's. Al principio se llamaban Los Drag's five, pero luego lo acortaron por Drag's. El nombre fue idea de Julio Chávez Cabello y aludía a los famosos autos manipulados –pichicateados, traduce Lauer- sobre los que Tom Wolfe escribió una crónica y The Beach Boys y Jan & Dean varias canciones. La formación del grupo la completaba Raúl Pereyra en la segunda guitarra, Andrés Arana en el bajo, Alexei Kostrinski Pereyra en los teclados y Alejandro Urmeneta en la voz. Posteriormente se incorporó Jean Pierre Magnet en el saxo.
La banda duró casi dos años. Hicieron una gira a Iquitos, en pleno corazón del Amazonas y fueron recibidos como estrellas, dando entrevistas en la radio y conciertos repletos. En Lima eran habituales de las matinales y de fiestas del colegio Roosevelt. Aunque grabaron sólo un disco de 45, con las canciones El diablo vestido de azul y Land of a thousand dances, tuvieron un repertorio muy amplio, donde incluyeron un tema propio donde fusionaban rock y música latina. La canción se llamaba Papiro y es el primer antecedente del brillante trabajo que luego desarrollarían los hermanos Pereyra en El Polen. Se separaron en 1966. Juan Luis estuvo inactivo en la música hasta 1970, año en el que se tomó su primer ácido y regresó a escena, tal como referimos en el capítulo sobre El Polen.



EL MONSTRUO
Los Shain's sólo tendrían una personalidad definitiva con la incorporación de Gerardo Manuel Rojas Rodó como vocalista. Gerardo es el personaje más conocido de la primera escena rockera en el Perú, y el único vínculo mediático con las posteriores generaciones de músicos, a través de su labor de difusor en su programa de televisión Disco Club. Por eso, me detendré un momento en su biografía.
Gerardo Manuel Rojas Rodó había nacido en el distrito de Breña. Su madre era concertista de piano y su padre pertenecía a la Marina. En su infancia tuvo su primera revelación musical durante la proyección de la película Fantasía, de Walt Disney, con música de Tchaikovski. A partir de ahí empezó a coleccionar discos de música clásica y a escuchar en la radio los éxitos de Pérez Prado y Xavier Cugat. Cuando llegaron las canciones de Bill Haley a su padre lo habían destacado como capitán en el puerto de Pisco y toda la familia se había mudado con él a la vecina ciudad de Ica, donde Gerardo estudiaba en la Gran Unidad Escolar San Luis Gonzaga. En aquel entonces no pensaba tanto en el rock, sino en el jazz, ya que tocaba el saxo alto desde los 9 años, era fan de Gerry Mulligan y había debutado como músico en el colegio con su banda Funk Kings, mereciéndose una amonestación del obispo de Ica porque se habían presentado vestidos como curas.
Al puerto de Pisco llegaban barcos con marinos norteamericanos que vendían discos de 45 para poder tener soles y comprar cosas del lugar. Gerardo tomaba el colectivo con sus amigos para incrementar su colección en un mercadillo cercano al mar. Ahí Gerardo se inició en la música surf y el garage. Fue entonces, cuando tenía apenas 14 años, que se le presentó la posibilidad de dirigir un programa de rock en una radio de su ciudad, propiedad del dueño del periódico "La Voz de Ica", amigo de su padre. Empezó a despertarse temprano y a conducir Surf Beat 63 de 7 a 7:30 de lunes a viernes, antes de ir al colegio, ganando la suma de 600 soles mensuales. Pero en la tarde, luego de clases, no abandonaba la música. Con unos amigos del colegio y otros que ya eran universitarios formó una banda instrumental a la que bautizó Los Dolton's (debido al sello de los Ventures) donde tocaba el saxo y la batería. Tocaban twist y su primera presentación fue en radio Independencia. También tocarían en radio Constelación y Carolina. Pero pronto la banda debería separarse, sin haber hecho ninguna grabación.
En 1964 Gerardo finalizó el colegio y tuvo que mudarse a Lima para iniciar sus estudios de Derecho en la universidad San Marcos. Sin embargo, no podía abandonar la música. Empezó a presentarse como aficionado en un programa de Radio Victoria llamado "El show de Sergio", en el auditorio del cine Imperio, el mismo donde habían tocado Paul Anka, Chubby Checker y Bill Haley durante sus respectivas visitas a Lima. En ese inmenso teatro Gerardo iba a cantar todos los domingos y siempre veía en primera fila a un grupo de cuatro amigos que se le acercaban e intentaban hablarle sin animarse a hacerlo. Un domingo vencieron el miedo y se presentaron. Se llamaban Tito Andía, Javier Román, Walter Bolarte, y su primo Fernando Bolarte. Le dijeron que tenían la intención de hacer un grupo y lo querían como cantante. Gerardo aceptó al instante. Lo citaron en la casa de uno de ellos en Pueblo Libre. Pero al ir a buscarlos el día indicado, no le quisieron abrir la puerta. Luego de mucho insistir salió la dueña de la casa y le dijo que los chicos se sentían avergonzados porque no tenían equipos, sino guitarras de madera y un cajón criollo; es más, ni siquiera tenían nombre. No importa respondió Gerardo, y acordándose de su banda de Ica, propuso el nombre Los Dolton's. Todos aceptaron y empezaron a ensayar.
Consiguieron instrumentos eléctricos un mes después. El padre de Tito Andía les dio una garantía para que pudieran comprarlos a plazos. Tito estudiaba en la facultad de economía de San Marcos y un compañero suyo, el nikkei César Ichikawa, se volvió fan de la banda. Estaban creciendo rápidamente. Hicieron una gira a Huancayo y conocieron al cantante de Nueva Ola Pepe Miranda, que pidió que le acompañaran en algunos temas. Como todo salió muy bien, luego los llamaba para compartir cartel en las actuaciones que conseguía. Incluso llegaron a grabar una canción, "El rey de los tablistas", con letra de Gerardo dedicada a Luis Felipe Pomar, que era campeón mundial de tabla hawaiana. Sin embargo, para Gerardo Los Dolton's no eran la unión ideal. A los otros músicos les gustaba un estilo muy melódico y él era más rockero. Diversos acontecimientos precipitaron una ruptura amistosa. Tito Andía jaló varios cursos de la universidad y su padre retiró la garantía para los instrumentos eléctricos, por lo que el grupo se quedó en el aire.
A fines de 1965, en medio de ese impase, Gerardo fue invitado a cantar sin su banda al programa "La Escalera al Triunfo", de canal 4. Era su primera actuación televisiva. Cantó "La vi parada ahí" y "La amo". Ambas canciones se las dedicó a su madre. Fue acompañado por la orquesta de Manolo Dávalos. El programa lo vio el señor Enrique Ego Aguirre, representante de Los Shain's, que inmediatamente dijo que quería a ese vocalista. Dante Bernuy, vecino de Gerardo en Breña, lo contactó con Los Shain's y lo llevó a la casa de Pico para que diera una audición. El ensayo salió bien y Gerardo desertó de Los Dolton's, que incorporarían a César Ichikawa como vocalista. Con la inclusión de Gerardo quedó constituido el núcleo principal de los Shain's. Sin duda alguna fueron los gustos comunes de Pico y Gerardo, bastante avanzadas para la época, los que ayudaron a la cohesión de la banda. Grupos como The Trashmen, The Ventures, The Shadows, Dave Clark Five, The Zombies, Paul Revere and The Raiders, Sam The Sham, The Mc Coys y otros habitantes del universo garagero son las primeras influencias compartidas por este selecto grupo de melómanos de Lima.
Todas las grabaciones las hicieron con el sello IEMPSA (subsidiaria de EMI en el Perú), que tenía estudios con una consola NEVE de 8 canales, manejada por un técnico chileno. El padre de Pico reinvertía las ganancias y para ese entonces sus equipos eran de primera calidad. Justo antes de grabar el primer LP Pico se compró un fuzztone marca maestro de Gibson y un wah wah marca Schaller. Sus instrumentos eran Fender Stratocaster, Fender Mustang, una batería Ludwig, y el primer sistema Eco de cinta. Con todo este arsenal, grabaron su primer LP, que en un primer momento se iba a llamar "Shain's a go go" y luego acabó llamándose "El Ritmo de los Shain's".
En ese entonces no se conocían los efectos de guitarra (Los Saicos, por ejemplo, no usaban absolutamente nada, por increíble que parezca), por lo que tuvieron varios problemas con los ingenieros. El efecto acababa de ser inaugurado en Satisfaction, de los Rolling Stones y en los primeros 45s de los Who y los Kinks (producidos por el olvidado y trascendental Shel Talmy, partero del sonido que luego se dará a luz metal, recordemos que uno de los músicos de sesión favoritos de Talmy fue Jimmy Page, el cerebro de Zeppelin). En el medio peruano los técnicos ignoraban de dónde salían esos sonidos. Casi todos los días iban a tocar al Clan del 4. Una mañana fueron bien pertrechados con sus efectos a grabar las pistas para el programa de la una. Conectaron sus instrumentos y empezaron a tocar su versión de Satisfaction. Al instante el ingeniero pidió parar la grabación porque según él algo sonaba mal: era la distorsión.
Por eso, el sonido del primer LP de Los Shain's es absolutamente innovador para el medio. El disco consistía mayoritariamente en versiones de bandas como The Trashmen, The Ventures, The McCoys, Sam The Sham & The Pharoahs, o The Animals, con la letra traducida y adaptada por Gerardo. Incluyeron tres composiciones propias: "Shain´s a go go", "Vamos" y "Hoy". La formación que grabó el disco estaba conformada por Pico, Gerardo, Alexei Kostriski Pereyra en el bajo, Lynn Striclynn en el órgano Farfisa y Julio Chávez Cabello en la batería.
La canción que más llama la atención del LP –a mi juicio el mejor de su carrera- es El Mounstro, una adaptación de The Crusher, de The Novas. Le pusieron al comienzo el tema introductorio de la serie "La dimensión desconocida" y le escribieron una agresiva letra de ciencia ficción, con Gerardo desgañitándose con la voz más ronca con la que jamás ha cantado. El mounstro –escrito con esa ortografía en la contraportada del disco- fue un tema maldito. A comienzos de 1966 la tocaron en una matinal del cine San Felipe, y mientras Gerardo empezó a cantar: "Soy un mounstro, los voy a destruir, voy a llevarlos en mi platillo...", un criollazo le gritó desde la platea, "oe mostro, échale la culpa a tu vieja". Gerardo, picón, no aguantó el insulto a su madre, saltó del escenario y se puso a golpear al bromista. Nunca más volvieron a tocar esa canción para ahorrarse problemas.
Apenas acabado el disco y ya puesto a la venta, empezó el periodo más intenso de Los Shain's. Desaparecidos Los Saicos se convirtieron para los medios en la principal banda rockera del país. De lunes a viernes tocaban en el programa de TV "El Hit de la una", los viernes por la noche en "Cancionísima", los sábados por la noche en fiestas organizadas por los colegios, los domingos en un promedio de 10 matinales y luego en el programa "Domingos Gigantes". Además, comenzaron las giras por el interior del país. Viajaban en una caravana que incluía a otra gente del espectáculo como Tulio Loza, Cecilia Bracamonte, los hermanos Zañartu y gente por el estilo, todos en el mismo paquete.
Era 1966 y nuevos visitantes internacionales llegaban al Perú. Los primeros fueron Los Shakers. El grupo uruguayo liderado por los hermanos Fattorusso era considerado la respuesta latinoamericana a los Beatles. Sin embargo, supieron evolucionar rápidamente y compusieron brillantes temas propios. Personalmente considero su disco de 1968, La Conferencia Secreta del Toto's Bar como el mejor disco psicodélico salido de cualquier escena latinoamericana. En sus inicios en Punta del Este tocaban a la vez en un grupo de jazz be bop y luego se cambiaban el traje e iban a otros garitos a tocar rock, hazaña esquizofrénica que pocos músicos pueden lograr. Habiendo conquistado Argentina, emprendieron una gira a Perú. IEMPSA organizó el encuentro con Los Shain´s, que fueron al aeropuerto a recibirlos tocando el tema Break it all, de los uruguayos. Los Shakers tocaron en "Cancionísima" y frecuentaron a Los Shain's, que les organizaron fiestas en casa de Gerardo y Carlos Manuel Barreda. El cumpleaños de Hugo Fatorusso, por ejemplo, se celebró en casa de Gerardo. Su madre le preparó al visitante uruguayo una torta de cumpleaños. Además tocaron en un festival y dieron juntos varias entrevistas. Los uruguayos también hicieron presentaciones con Los Dolton’s. Sin embargo el acontecimiento más importante fue el mano a mano que protagonizaron ambas bandas en el cine Excelsior. La policía tuvo que cerrar tres manzanas debido a la afluencia de público.
Al irse Los Shakers, llegaron otros visitantes ilustres, esta vez de Estados Unidos: The Challengers, cuyo guitarrista había tocado previamente con The Astronauts. Con ellos tuvieron un mano a mano en el cine Coloso, en el distrito La Victoria. Además, Pico colaboró con ellos tocando el piano en unas grabaciones que hicieron en los estudios de El Virrey. No se sabe si se llegaron a editar las cintas, ya que The Challengers se las llevaron a su regreso a Estados Unidos. Entonces, hay una nueva reorganización, solo que esta vez Los Shain´s por fin encontrarán su formación clásica. Por estos días ronda en la banda un músico sobre quien hablaremos más detalladamente en el capítulo sobre Los Mad's. Manolo Ventura, en su breve permanencia, tuvo tiempo para dejarles dos canciones.

ENFERMEDAD
A fines de 1966, cuando los Shain's se encuentran en pleno esplendor, llegan a su formación más clásica y longeva. En la base rítmica entran los hermanos Juan Carlos y Carlos Manuel Barreda (ex Vip's). En la segunda guitarra se incorpora Beto Tataje. Graban entonces el segundo LP, "Volumen Dos", entre fines del 66 y comienzos del 67. Su música es menos garagera que antes y prácticamente abandonan el surf. Ahora se encuentran más bien influidos por The Yardbirds y The Beatles, con toques psicodélicos y experimentales. La temática de las canciones está inspirada en el flower power. La estética de los músicos se acerca al hippismo, vestidos con camisas floreadas y pantalones a rayas. Sus ropas se las traían amigas azafatas que viajaban a Estados Unidos.
El Volumen II de Los Shain's muestra de manera contundente el virtuosismo de Pico Ego Aguirre en la guitarra. "Icaro VII", un instrumental compuesto por ellos mismos, lo revela como un músico de imaginación muy conectado con las tendencias del rock de la época. La canción "Enfermedades", composición de Manolo Ventura, merece un breve comentario debido a su calidad testimonial. En medio de la confusión entre rock y Nueva Ola surgen nuevos términos, como el llamado Ritmo Enfermedad, destinados a marcar una diferencia. La palabra Enfermedad alude en este contexto a una onda criollo rockero puramente limeña que quizás los Yorks encarnaron más auténticamente. La letra contiene términos de una jerga inventada por la gente de "Liverpool chico", un barrio limeño cercano a la facultad de medicina de San Fernando que fue posiblemente el barrio musicalmente más fino de la época, aunque en Lima había muchos. Enfermedad era la palabra para referirse a la música. Boyazo era el pelucón. Tractorzazo era el tema con un bajo poderoso. Dentro de esta pandilla de melómanos se encontraba Jorge Pomar, que posteriormente entraría a los Shain's. La gente de "Liverpool Chico" escuchaba grupos de la época como The 13th floor elevators, The Seeds, The Amboy Dukes, The Blues Magoos o The Electric Prunes; es decir, lo más selecto del garage psicodélico norteamericano. Y la banda nacional que tenían como bandera era Los Shain's. Como en la cárcel, la primera escena del rock en el Perú es un movimiento juvenil con un lenguaje propio que los identifica y los separa de la gente de fuera. Identidad erudita, espacios y lenguas separadas, relativización empírica del discurso del poder. Algunos vecinos de Liverpool Chico formarían posteriormente la banda La Nueva Cosecha.
En 1968 entra a Los Shain´s Jorge Pomar reemplazando a Beto Tataje, que pronto regresa al grupo. Con él graban ese mismo año su último disco a tener en consideración, el "Docena tres". En el LP hay un tema con cítara, a imagen y semejanza de los experimentos con música hindú de The Beatles y The Rolling Stones. Además, llegan a utilizar la distorsión real. Pico la descubrió usando una grabadora a tubos donde conectaba la guitarra, luego saturaba y de ahí pasaba el sonido al amplificador, eliminando el fuzz, para lograr así una distorsión armónica. LSD3 (Los Shain's Docena 3) fue grabado con una consola Alter Classic en los estudios de IEMPSA.
Paralelamente, una productora de cine mexicano (nada menos que Churubusco) los contrató a través de IEMPSA para hacer la banda sonora de la película "Las Psicodélicas". El filme era una coproducción y fue dirigido por Gilberto Martínez Solares (1906-1997), uno de los nombres mayores del cine popular mexicano: dirigió más de 150 películas desde 1938 hasta el año de su muerte, y se le recuerda, sobre todo, por las que hizo con Tin Tan. Algunas de ellas eran realmente buenas: "Calabacitas tiernas" (1948), "El rey del barrio" (1949), "La marca del Zorrillo" (1950) y "El ceniciento" (1951). Hizo también "Mulata" (1953), con la rumbera cubana Ninón Sevilla; "El chismoso de la ventana" (1955) una parodia-remake de "La ventana indiscreta" de Hitchcock, con el cómico Clavillazo; y "La Sexorcista" (1973), inspirada en "El exorcista" de William Friedkin. El año en que dirigió "Las Sicodélicas" (1968) realizó tres películas más: "El misterio de los hongos alucinantes", "Misión cumplida" y "Blue Demon y las invasoras". Su hijo, Adolfo Martínez Solares, fue productor de sus últimas películas y es uno de los artífices de un cine basura mexicano sumamente taquillero en los 80 ("El día de los albañiles", "Los verduleros", "La negra Tomasa", "Los verduleros II", y "Los verduleros III"). Nos encontramos, pues, en pleno territorio de la serie B sudamericana.
Aunque el capital y los actores principales eran mexicanos, Las Psicodélicas fue filmada en el Perú, con la participación de Los Shain's y personajes televisivos nacionales como Hugo Muñoz de Baratta o Augusto Ferrando. Contaba en clave de comedia la historia de cuatro neumáticas delincuentes, -donde destacaba la apolínea e imponente Isela Vega-, que son perseguidas por un despistado detective interpretado por Rogelio Guerra imitando al Cary Grant de "Bringing up baby", de Howard Hawks. El filme está en la estela de las comedias que ridiculizaban al James Bond de la época, a la manera del Superagente 86 o Flint. Los Shain´s aportan canciones del Docena 3 y aparecen en varias escenas: tocando en un yate o en el Embassy, donde el protagonista de la cinta hace fonomímica.
Inmediatamente después del rodaje hicieron un viaje a México para promocionar la película. El diario Excelsior tituló un reportaje sobre ellos con la frase “vienen los enfermos”, en alusión al título de su canción Enfermedades. Al regresar a Perú, por contrato con IEMPSA se vieron obligados a grabar un cuarto disco, llamado "Instrumental", donde Gerardo tocó el saxo, como en sus comienzos con Los Dolton's de Ica. En realidad casi no es un disco de la banda y ni siquiera aparecen en la portada. Todo esto deteriora la unidad del grupo, que acabará separándose en un momento de amplia popularidad.
Sobre la separación hay diferentes versiones. En nombre de la objetividad las consigno todas. Pico Ego Aguirre dice que deseaba evolucionar hacia estilos más alejados de la psicodelia y cercanos al hard rock, y que los músicos de Los Shain's no eran los adecuados. Gerardo y otros testigos, por su parte, y luego de dar muchos rodeos en nombre del buen recuerdo del padre de Pico, acaba confesando otra versión, que transcribo en nombre de la verdad histórica. Los músicos acusaron a Enrique Ego Aguirre de no defender sus derechos, de dejar atropellar su dignidad artística y de no ver por ningún lado las regalías de la película, que había sido un éxito tanto en Perú como en México. Pico se puso de lado de su padre y acusó a sus compañeros de no estar a su altura, de tocar una música de ayer. La situación era tensa, viciada y podía solidificarse como mantequilla. De un día para otro, los hermanos Barreda, Gerardo y Beto Tataje se retiraron de la banda y dejaron solo a Pico y a su padre. No se hizo concierto de despedida y no se dieron explicaciones a la prensa. Se guardó silencio y se dejó que todo quedara en familia.
Los Shain's fueron quizás los músicos más profesionales y mejor organizados de la primera escena del rock en el Perú. Su falta de talento en la composición la suplieron haciendo versiones con arreglos originales. Su limitación y su alcance fue siempre tener un referente musical previo para cada canción que tocaban: fueron los primeros en usar la distorsión, pero lo hicieron después de escuchar Satisfaction, My Generation y You Really Got Me, antes que todo el mundo en Lima. No volverían a juntarse para bajo el nombre Los Shain's hasta muchos años después. Las causas de la separación permanecerían como un secreto a voces.
Al disolver Los Shain's no habían terminado como músicos. Las actividades de Pico y Gerardo hasta 1975 constituyen una saga entera dentro de la historia del rock en el Perú. Pico juntó a nueva gente, e interesado por el proto hard rock de Iron Butterfly y Jimi Hendrix formó Los Nuevos Shain's, apenas un intermezzo hacia Pax, lo mejor del hard rock setentero peruano. En su primera formación mi padre -llamado igual que yo, aunque la gente lo conoce simplemente como Oso- tocaba el bajo.
Gerardo, Beto Tataje y los hermanos Barreda, por su parte, fundaron The (St. Thomas) Pepper Smelter. Gerardo todavía no había grabado sus mejores discos. Lo haría con El Humo. Mi padre sería un músico constante en esa etapa de Gerardo, que culminó paralelamente a mi nacimiento en 1973, cuando la contracultura clásica se fue definitivamente a la mierda, no sólo en el Perú, sino en todo el mundo. Por eso ésta no es tanto una historia como una paleontología, un mapa de cadenas filogenéticas, una red de conexiones mentales impresa en un fósil que intento narrar en esta investigación policial de mi underground.

(Este artículo apareció en el blog "Zona de noticias)