lunes, 1 de agosto de 2011

¿Rock latino? ¿Qué rock latino, huevones?

El título de este post lo he tomado arbitrariamente de la reseña de Paul Hurtado de Mendoza sobre Los Saicos, texto que aparece en la contratapa del LP "Los Saicos - Wild Teen Punk from Perú 1965”. Esta reedición de los seis singles de Los Saicos en un LP fue lanzada el año 2000 por el sello español Electro Harmonix. Aquí el texto:




Por Paul Hurtado de Mendoza

De Los Saicos tengo una imagen fugaz, hace ya treinta y dos años aparecían por la televisión peruana con unas pintas tremendas y actitud provocadora… enfundados en casacas y pantalones de cuero salían aullando aquello de “¡echemos abajo la estación de tren! / demoler, demoler, demoler, demoler /¡echemos abajo la estación de tren! / nos gusta volar estaciones de tren”…

A finales de los años ‘50 Lima asimilaba con total voracidad los estrenos de ‘The Wild One’, Rebel Without A Cause’ o ‘Blackboard Jungle’, la llegada de los primeros discos importados de Bill Halley, Chuck Berry, Elvis Presley, Little Richard, Bo Diddley, Dale Hawkins, y claro está, el nacimiento de las versiones locales (a imagen y semejanza) de las estrellas foráneas del rock and roll. El sello MAG lanzaba los primeros cantantes rocanroleros del país. El resto vino como un huracán.

A mediados de 1957 se podía leer en la prensa conservadora local, “La fiebre del rock & roll llegó a Lima. El jueves 31 alrededor de la medianoche … por las 54 butacas destrozadas del teatro Perricholi, émulos de los nuevos teddy boys de Londres, los jóvenes limeños involuntariamente vivieron un instante histórico en la sociología del espectáculo. Reaccionaron idénticamente a sus contemporáneos del Bronx … cuando Anakaona salió a bailar, los jóvenes reaccionaron airados gritando ‘rock and roll’!!! … Nada de mambo, rumba, guaracha, querían r’n’r y vino el r’n’r con los bailarines Betty Di Roma y Oscar Neyra, pero tampoco les agradó a los chicos, que lo único que deseaban era que los aficionados ó espontáneos bailaran. Los organizadores indudablemente decidieron suspender el espectáculo y entonces, la desatención de la multitudinaria solicitud fue sellada con la destrucción … los trogloditas exacerbadamente afectos al rock and roll, sintiéndose insatisfechos la emprendieron contra el local. El virus del rock ha llegado a Lima, la policía tiene en sus manos la vacuna contra ese mal”.

Aparecen los primeros clubes de rock’n’roll, los primeros grupos (Los Millonarios) y solistas (Mike Oliver, Chela Roselló, Billy Villiers, Nadia Milton) … y las primeras pandillas juveniles: los Bucaneros de San Isidro, los Tabacos Negros de Barranco, los Zoquis de Lince y así, en distritos como La Victoria, Breña, Jesus María…

Se comienza a hablar de escándalos y desmanes ocasionados por “exaltados rocanroleros”, aunque El Comercio informaba al respecto de la siguiente manera: “la cosa se está poniendo que arde. Antes fueron los de Miraflores y Barranco, ahora los de Lince, Santa Beatriz y Palermo. Grandes grescas interdistritales básicamente por las faldas … A esa juventud palomilla que se da porrazos los llaman ya bandoleros, pero eso es una exageración”.

Se organizan los fines de semana las primeras matinales con actuaciones en directo en los cines Colón, Diamante, Tauro, y los primeros festivales de verano en las playas de Lima … De lo que se trataba era de interpretar correctamente los hits del momento e imitar a los cantantes de fuera.

Poco a poco van apareciendo por diversos barrios de la ciudad grupos que combinan las versiones con sus propias composiciones: Golden Boys (posteriormente Golden Stars), Zodiacs, Silver Twisters (mas tarde serán los Silverton’s), Los Shain’s, Los Dragones (impresionante grupo instrumental salido del barrio chino de Lima ubicado al lado del Mercado Central, que triunfaría poco después como Los Belkings), Los Yorks, Doltons, Holy’s, Kela Gates, Flyers, Loop, Sunsets, Dream’s ó Telecasters, pero son Los Saicos los que provocan el verdadero cortocircuito. Cuando aparecieron en las matinales del cine Colón fue el escándalo; tenían ese aire de malditismo y crudeza que conservan sus canciones casi 35 años después de haber sido concebidas!!! Si todavía produce escalofrios escuchar “Cementerio” o “El Entierro de los gatos”, historias tenebrosas adornadas con ruidos, gritos y efectos ideales para amantes de las noches sin luna, ó la brutalidad de sus canciones “románticas” como “Come On” o “Te Amo”, imaginen lo que aquello fue en su momento.

En realidad tenían que haberse llamado Los Sádicos pero fueron censurados, por lo que con su peculiar sentido del humor extirparon una letra de su nombre real y jugaron con la pronunciación de ‘psychos’. Uno de los componentes del grupo tenía una tienda de discos a pocos metros del cine Colón (hoy convertido en cine de películas porno) en la calle Belén, en pleno centro de Lima. Desde allí salía la banda a sus actuaciones, aunque los ensayos y las grabaciones se realizaban en un viejo cine abandonado de Barrios Altos, donde la chica que llevaba el pequeño sello independiente que editaba sus singles (DisPerú) había montado un estudio de grabación en el que consiguió ese maravilloso sonido cenagoso y explosivo de sus discos.

Su existencia fue efímera (1964-1967) y su discografía se compone únicamente de 6 singles. Casi no existen datos concretos del grupo –en Perú, como en Norteamérica o Inglaterra los discos de 45 rpm salían sin portada, venían en sobres de papel con los logos y slogans publicitarios de la discográfica que los publicaba, así la única información acerca de los grupos era la que venía en las etiquetas de los discos- ni se conservan imágenes de sus actuaciones, lo que aumenta aún más el halo oscuro y misterioso de la banda. Lo cierto es que fueron los que marcaron la pauta; los grupos que comenzaban ya no imitaban a los grupos extranjeros, imitaban a Los Saicos!!!

Hace unos años ‘Pico’ Ego Aguirre (Guitarra de Los Shain’s) me comentó que vio las pruebas de lo que iba a ser el primer LP de Los Saicos, aunque este nunca salió a la venta. Probablemente fuera la recopilación de los singles, algo que se estilaba en la época cuando un grupo tenía éxito.

Nadie sabe exactamente lo ocurrido con ellos después de disolver al grupo o la causas de la separación. Curiosamente las personas que les conocieron afirman que no fueron conflictos internos ni nada de eso, simplemente abandonaron todo de golpe. Corre el rumor que uno de ellos es actualmente un destacado ingeniero peruano de la agencia espacial norteamericana –NASA-!!!

Los Saicos practicaron el lujo de su odio visceral sin ningún tipo de mordaza y conectaron con el gran público. Conjugaron rabia, arrogancia, anarquía, con letras que iban directamente al grano y un talento musical primitivo (ninguna de sus canciones dura más de 2:30 minutos) en la más clara actitud punk de la costa oeste sudamericana. Su rollo salvaje no tenía absolutamente nada que ver con lo que se hacía en la misma época por Argentina (Sandro y Los De Fuego, Brasil (Renato e Seus Blue Caps), ó México (Enrique Guzmán y Los Teen Tops) … lo suyo fue una amenaza social.

Esta reedición va mucho más allá de lo anecdótico: Los Saicos se adelantaron a su tiempo y permanecen vigentes. ¿Rock latino? … ¿Qué rock latino, huevones?

Texto: Paul Hurtado de Mendoza (Octubre 1988)

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