domingo, 18 de marzo de 2018

Rock peruano: los orígenes

Por Francisco Melgar Wong

El rock peruano nació diez años y trece días después del final de la Segunda Guerra Mundial: el 15 de setiembre de 1955. Ese día se estrenó en cines locales Blackboard Jungle, o según la traducción castellana: Semilla de maldad. Gracias a una canción de Bill Haley que sonaba en la película, el éxito del filme entre los jóvenes limeños fue explosivo e inmediato. No pasaría mucho tiempo para que el sello discográfico El Virrey editara la canción —“Rock Around the Clock”— en versión nacional, en clásico formato de carbón para velocidad de 45 r.p.m. Poco después, cuando el tema ya era parte de la programación habitual de las radios locales, la verdad se hizo aún más evidente: el rock and roll no se iba a ir tan rápido de Lima. En realidad, no se iba a ir nunca.

Bajo la estela cinematográfica de Blackboard Jungle y el poderoso sonido de Bill Haley, dos bandas locales empezaron a practicar el nuevo ritmo: La Orquesta de Eulogio Molina y Los Millonarios del Jazz. Es importante anotar que en ambos casos la etiqueta de “rock and roll” no refiere ni a un estilo de vida ni a una subcultura juvenil, sino únicamente a la elección de un estilo musical. La banda de Eulogio Molina, por ejemplo, interpretaba éxitos tropicales en las fiestas más exclusivas de la época —el famoso ochenio del general Odría— y sus músicos eran curtidos profesionales que podían pasar de meditativos temas de bossa nova a sones de La Sonora Matancera. Esto le permitió al grupo acomodarse rápidamente —aunque de un modo un tanto artificial— al nuevo ritmo de moda. De hecho, el primer disco de rock and roll hecho en el Perú fue grabado por La Orquesta de Eulogio Molina, y fue editado por el sello MAG el 22 de enero de 1957.

Los primeros rock and rollers
Antes de grabar el disco fundacional del rock nacional, la orquesta de Molina cambió su nombre a Eulogio Molina y sus Rock & Rollers, y convocó al cantante Mike Oliver (Michael Ángel Olivera Bauza, según registros oficiales) para que le diera voz a los dos temas de Bill Haley que integrarían la placa: “Mambo Rock” y “Razzle Dazzle”. 
     
Si comparamos la versión de “Mambo Rock” que grabaron los Rock & Rollers con la versión original de Haley, podemos empezar a darle sentido a los primeros pasos del rock en el Perú. De arranque, Dick Boccelli, el baterista de Haley, tiene un toque mucho más simple que el baterista de los Rock & Rollers, Adolfo Bonariva, quien, en lugar de mantenerse en el ritmo básico de 4/4, sale en busca de espacios abiertos para hacer fills, muy parecidos a los que se escuchaban en las bandas de bebop a finales de los años 40. Por otro lado, Mike Oliver canta con una tonalidad parecida a la de Haley, pero se le escucha un tanto distante, como si estuviera leyendo la letra tipografiada en un papel bond. Todo esto hace que la versión de Haley suene mucho más contundente y ordenada, lo que le permitió a sus músicos deslizar detalles que sorprenden y estimulan al oyente, como, por ejemplo, una serie de inspirados glissandos que suenan a disparos de película del oeste. 

Al escuchar ambas grabaciones, uno se queda con la sensación de que la banda de Haley ya había encontrado un estilo depurado y maduro para su versión country swing del rock and roll, quizás porque ellos mismos habían inventado el estilo; mientras los Rock & Rollers apelaban a distintas influencias y recursos musicales para enunciar algo legible. Para decirlo de otra manera. Si la versión de Haley tiene la definición prístina de una fotografía en blanco y negro de los años cincuenta, la de Molina tiene la textura de un daguerrotipo francés del siglo XIX: uno tiene que imaginar los contornos para hacerse una idea de la figura que hay en él.

Del jazz al rock
El segundo disco de rock and roll grabado en el Perú, y editado pocas semanas después del disco de los Rock & Rollers, lo hicieron Los Millonarios del Jazz. Su disco abre otro camino en la historia del rock hecho en el Perú. Para empezar, los Rock & Rollers eran músicos profesionales; y los Millonarios eran, más bien, amateurs. Este hecho, como veremos, fue crucial para su sonido, y también para su original aproximación al rock and roll.
     
Los Millonarios del Jazz fueron formados en 1956 por Pat Reid, un irlandés fanático del jazz que llegó al Perú como técnico naval, contratado por el gobierno del general Odría. Al igual que otros melómanos, Reid no era un músico profesional, sino un aficionado con enormes habilidades musicales. Si bien en algunas ocasiones llegó a fungir de cantante de la banda, el instrumento que lo caracterizaba era la batería, con la que se lucía con un peculiar estilo, similar al de los bateros de las grandes bandas de swing y del jazz primigenio de Nueva Orleans. El resto del grupo lo conformaban el contrabajista Guillermo Vergara, el cantante Francescoli Quintana, el guitarrista Elías Ponce, el pianista José Morelli y el clarinetista argentino Jorge Mirkin, quienes frecuentaban el Club Astoria de Miraflores, punto de encuentro de los limeños aficionados al jazz, ubicado en el sótano de un edificio en la quinta cuadra de la avenida Diagonal.

 Gracias a los contactos de Elías Ponce con los dueños de las radios locales, la banda fue contratada por radio El Sol para tocar canciones de jazz en un programa dedicado a la música anglosajona. Fue en esta época feliz de la banda que Ponce y Mirkin tuvieron la idea de versionar “Rock Around the Clock”, la canción de Bill Haley que en ese entonces causaba furor entre los jóvenes limeños. El hecho de que el estilo country swing de “Rock Around the Clock” estuviera musicalmente emparentado con las sonoridades del jazz que practicaban los Millonarios explica la rapidez con que el grupo hizo suyo este formato, incluso llegaron a componer una canción con el sonido de la banda de Haley.
     
Este es un dato importante. Si bien los Rock & Rollers fueron los primeros en grabar un disco de rock and roll en el Perú, los Millonarios fueron los primeros en componer una canción del género. El tema “Rock With Us”, escrito por  Morelli y Reid, fue grabado por la banda en el verano de 1957. 

Esta canción fue el único tema original incluido en el primer y último álbum de larga duración de la banda, conocido simplemente como Los Millonarios del Jazz y editado por el sello Sono Radio en 1957. El resto de la placa lo completan clásicos del pop americano y del jazz, todos interpretados con júbilo, convicción y elegancia, siguiendo el estilo western swing pauteado por la banda de Haley.
     
Aquí vale la pena hacer un excurso. El estilo western swing estándar, que la banda de Haley llevaba consigo como parte de su ADN, consiste en un patrón rítmico de 4/4 sobre el cual van apareciendo riffs de una sencillez contundente —imaginen a un elefante borracho tratando de caminar sobre una línea pintada en la vereda—, todos tocados por la guitarra eléctrica, el saxofón o el clarinete, aunque en ocasiones también podían intervenir el piano y el violín. Si bien hay un componente rhythm and blues en este estilo, su base principal se halla en el swing de los años 40, en especial la versión que hizo famosa la banda de Lionel Hampton. Dado que las habilidades musicales de los Millonarios estaban enraizadas en su fanatismo por el jazz, adaptarse al estilo de Haley les costó mucho menos trabajo que a los Rock & Rollers. Y el resultado fue evidentemente superior.

Y es que a diferencia del vidrio empañado a través del cual intentamos percibir la música de los Rock & Rollers, los Millonarios constituyen una vista panorámica del género en su más clara expresión. Reid lleva el ritmo con absoluta consistencia, consciente de que las canciones necesitan persistencia y no adornos: la labor del baterista en una banda como esta es pavimentar el camino sobre el cual van a dialogar el saxo y la guitarra, y cualquier intento por sobresalir acaba difuminando y evaporando la solidez de la canción. Por ello, el conocimiento del género que poseían los Millonarios fue crucial para concretar su propuesta musical. Así, con el tiempo y el ritmo asegurados por la batería de Reid, Elías Ponce y Jorge Mirkin pudieron despacharse a sus anchas en sus respectivos instrumentos, creando riffs y líneas melódicas que se seguían una detrás de otra con sincronizada inspiración. El interés que los melómanos locales deberían mostrar por el primer disco de Los Millonarios del Jazz no es meramente histórico, arqueológico o sociológico, ya que hay material con un valor musical propio, que todavía espera ser redescubierto.

Unos meses después, en febrero de 1958, la disquera Sono Radio lanzó Potpourri Carnavalesco, un LP que incluía dos canciones catalogadas como rock and roll: “San Louis Rock”, interpretada por Los Millonarios del Jazz; y “El Rock and Roll”, interpretada por el dúo cubano Marfil Morales. La canción de los Millonarios era una versión de un blues escrito por W. C. Handy en 1914, aunque interpretada al estilo de la banda de Bill Haley. La canción de Marfil Morales era esencialmente una guaracha que narraba la llegada del rock and roll al Caribe.
     
Tras la disolución de la Los Millonarios del Jazz, el guitarrista Elías Ponce fundó uno de los estudios de grabación más conocidos en Lima, donde se registrarían algunos de los discos de rock más populares de los años 80. Reid, por su parte, se quedó en el Perú y continuó animando esporádicamente conciertos de jazz tradicional.

El Haley pasa por Lima
Si hay una influencia alrededor de la cual gravitó la primera escena del rock en el Perú esa fue la de Bill Haley. Esta enorme fuerza gravitatoria declinó poco tiempo después de que el propio Haley llegara a Lima, en octubre de 1960.
     
En 1958 los canales de televisión nacional ya habían abierto sus señales y los programas musicales eran una parada obligatoria para todo grupo que buscara ser masivo. Haley y su banda llegaron a Lima para presentarse en Panamericana TV, entonces Canal 13, en un programa conducido por Pablo de Madalengoitia. Debe recordarse que en 1960 el número de aparatos televisivos vendidos en Lima ya superaba las 50.000 unidades; además, los programas musicales como El Hit de la una, Cancioncísima, La hora de Pablo, El clan del 4 y Villa Twist permitieron que el rock and roll siguiera vigente y que expandiera su audiencia. Sin la influencia de la televisión nacional es difícil imaginar la aparición de la enorme cantidad de bandas que surgieron en el Perú entre 1962 y 1964. Pero esa ya es otra historia.
      
Al decaer el estilo de Haley, un nuevo ritmo de moda, el twist, empezó a propagarse por las radios y la televisión peruana. Buscando imitar el éxito que las versiones de Haley habían tenido en el pasado, el joven director musical Luis Delgado Aparicio seleccionó a un puñado de músicos locales y fabricó a Los Astoria Twisters, un quinteto que interpretaba versiones en español de los grandes éxitos del twist.
     
El nombre de la banda era un guiño al popular club miraflorino donde solían presentarse Los Millonarios del Jazz, que para entonces ya se había convertido en un local donde escuchar y bailar el nuevo ritmo de moda. Los Astoria Twisters no fueron una banda original. Tanto por su origen como por la calidad de su música se parecían más a los Rock & Rollers de Eulogio Molina que a Los Millonarios del Jazz. Su reinado en la escena local culminaría en 1962, cuando el ídolo más grande del twist, Chubby Checker, llegó a cantar a Lima, lo que volvió innecesarias sus réplicas.

La venganza de los amateurs
Si hacemos a un lado a Los Millonarios del Jazz, el rock peruano de 1955 a 1962 se caracterizó por las iniciativas comerciales de productores televisivos, directores de orquesta y músicos profesionales que buscaban sacarle provecho a los ritmos juveniles del momento. Dentro de esta modalidad comercial vale la pena rescatar al cantante Jorge Botteri.
     
En 1959, poco después de culminar sus estudios en el colegio Leoncio Prado, Jorge Botteri participó en la adaptación tropical que la orquesta de Lucho Macedo hizo de “Little Devil”, uno de los primeros éxitos internacionales de Paul Anka. Después de esta grabación, Botteri optó por alejarse de la orquesta, decidido a convertirse en un cantante de rock and roll. En 1961, contratado por MAG, grabó un 45 y dos LP con versiones de las canciones de rock más populares del momento. En estas grabaciones, en las que Botteri estuvo acompañado por el grupo Duraznito —en el que Pablo “Melcochita” Villanueva fungía de músico de apoyo— ya se nota un estilo de rock and roll distinto al de Haley y más cercano a Little Richard y al rockabilly de Elvis Presley. De hecho, en una de sus mejores canciones, la frenética “Presumida”, Botteri canta sobre Elvis Presley: “son elegantes tus fiestas, y, caray, que va gente”, se queja Botteri, para luego añadir: “todos hablando de hombres ilustres, ¡y de Elvis Presley nadie habla jamás!”.
     
Aunque fueron concebidos por MAG como un lote de versiones locales de éxitos foráneos, los discos de Botteri destellan una vitalidad ausente en casi todos sus predecesores. Duraznito suena como una banda de rock and roll cuyo estilo está situado justo en el límite que separa la alegría y el arrebato. Botteri, por su parte, se deja llevar por sus poderosas y singulares interpretaciones, que ya anuncian al contingente de músicos aficionados que a partir de 1962 irrumpiría en la escena, una horda de amateurs decididos a dejar su marca personal en la historia del rock peruano.
     
Es revelador darse cuenta de que ya en este primer período del rock peruano, la producción musical avanzaba en dos caminos paralelos. El primero, en el que podemos incluir a Eulogio Molina y sus Rock & Rollers y a Los Astoria Twisters, lo constituyen bandas de músicos profesionales, fabricadas por productores y directores musicales con la intención de reinterpretar éxitos foráneos en una versión local. El segundo, en el que podemos incluir a Los Millonarios del Jazz y a Jorge Botteri, abarca a melómanos que se volvieron músicos a partir de su pasión por un género musical. Esta segunda línea, en la que ya encontramos temas propios, es la que continuarán bandas como Los Saicos y Los Yorks, ya a mediados de los años sesenta. A menudo se suele empezar a contar la historia del rock peruano desde aquí, desde la aparición del primer single de Los Saicos. Pero la historia, como ya hemos visto, arranca diez años atrás.

lunes, 9 de febrero de 2015

Los Aguilas: Los 70' fueron suyos (Trujillo latin pop)


Por Abrepuertas (blog)

En el norte de Peru a fines de los 60’ existia un fuerte movimiento juvenil de musicos. Influenciados por el rock and roll y la nueva ola, algunos de ellos ya empezaban a insertar composiciones propias entre los faciles covers de la epoca. Y como sucedia en todas partes fueron los heroes locales. Preguntale a tu mama, tio, primo, o acuerdate si ya dejaste la adolescencia hace lustros. Menciona los Aguilas y veras como se escapa una sonrisa nostalgica, que tu conoces bien pero no ves siempre, en esos rostros veteranos, y, claro que fue mas loco de lo que imaginas o de lo que jamas te van a contar.

Luces sicodelicas, novedoso sonido estereo  cuadrafonico, ropas de colores, pantalones acampanados, flores, eso  que llamaban antes amor (o romanticismo cursi seguro piensas meneando la cabeza). Sin sida, ni control de la natalidad, sin muertos famosos por drogas aun, ni shocks, terrorismo , inflacion estratosferica, etc, esas maldiciones que les  toco a los que llegaban despues. Happy life...

Alli estos muchachos salian en la television local todas las semanas , llenaban cuanto lugar en que tocaban y alcanzaron el sueño de grabar en Lima, discos de vinilo 45 rpm, LP.  Se apoderaron del gusto juvenil y a mediados de los años 70’ estaban en su punto mas alto. Tuvieron que cambiar su antiguo nombre (Holys) porque un grupo nuevaolero ya lo estaba usando, y terminaron con uno como el de la gran banda americana (The Eagles) aunque dicen que fue por Trujillo (el escudo?). Kike Saavedra (Guitarra, teclados, voz, etc.) era un admirador de The Ventures y se considera una influencia , luego esta el toque latino que les daria su sello grupal.

Muchas historias en su haber como aquella que cuenta el maestro de la bateria, Samuel Llanos, cuando ante un lleno de bandera que abarrotaba el coliseo Gran Chimu el bajista se desmayo al inicio de la performance al ver semejante muchedumbre esperandolos, o de las cientos de giras, las grouppies, o las sorpresivas bodas, ellos eran figuras junto a otras bandas esforzadas de la epoca. Pero este espacio les toca hoy. Y para que tenga sentido esta mencion incluimos un par de sus hits que podrian hacer el milagro de hacer que tus viejos bailen por primera vez en sus vidas frente a la computadora, y que tu puedas verlos en directo para tener algo bueno que contar a los nietos (dale clic al player de la barra del lado). El sonido del sintetizador en el intro es una marca imborrable en la memoria de muchos fans eternos, a veces esos detalles definen una carrera. Los Aguilas volaron alto con su sonido distintivo y personalidad.


martes, 20 de enero de 2015

Free Love System


Por Repsychled

Giovanni Apaza (voz, batería), Salvador Cabana (guitarra), José Melgar (guitarra, coros), Carlos del Carpio (bajo) y Enrique Astete (teclados).

El grupo nace a fines de 1969, con una onda entre la música hippie y la psicodelia, bajo el nombre de Free Love.

Free Love estaba formado inicialmente por Maiky García (voz), Hugo Zea (guitarra), Germán Jordan (bajo), Enrique Arias (batería) y Enrique Astete (teclados); luego ingresaría Carlos del Carpio (bajo). Astete y Carpio venían del grupo Los Incógnitos.

A fines de 1973 ingresan al grupo Giovanni, Salvador y José, que traen una onda más cercana al rock progresivo. Durante el verano de 1974 tienen la oportunidad de viajar a Lima para grabar cuatro temas en los estudios del sello Sono Radio, bajo el nuevo nombre de Free Love System.

El sello editó un disco de 45 rpm con los temas “Un paseo por el recuerdo” y “Correteando añoranzas”. Quedaron sin ser editados los temas “Déjenme seguir” –una versión del grupo argentino Ave Rock- y “En la ruta del silencio”, un tema propio.

En diciembre de 1974, Free Love System realizó un concierto en el Coliseo de Arequipa junto a Sacramento y Costa Arenosa, con la idea de recaudar fondos para fabricar su segundo disco de 45 rpm. El segundo disco nunca se fabricó pues la grabación presentaba un ruido de origen.

Hoy, luego de 35 años, sus cuatro temas pueden ser escuchados.


Texto que aparece en “Rock en Arequipa 1969-1974”, CD Repsychled

jueves, 15 de enero de 2015

Tarkus


Por Andrés Tapia del Río

Telegraph Avenue editó en julio de 1971 su primer disco, obteniendo las mejores ventas de ese año. Meses después Walo Carrillo se separa de la banda quedando disponible para nuevos proyectos musicales. Enero de 1972, Walo regresa a casa y encuentra una carta enviada desde Argentina por Guillermo Van Lacke, en la cual anunciaba su retorno a Lima acompañado de su joven amigo Darío Gianella. Ellos vinieron en bus desde Buenos Aires, solo con una guitarra Les Paul y algo de ropa en mano. Su viaje tenía como objetivo formar una banda y estaban en búsqueda de un baterista. Walo tenía interés de tocar rock fuerte. Así, los tres amigos formarían una nueva banda. Guillermo se encarga un bajo que se lo envían desde Casa Daiam (Argentina) y comienzan a tocar juntos. En búsqueda de cantante, Alex Nathanson se sumaría a ellos, mientras los demás integrantes de Telegraph Avenue trataban de reagruparse sin éxito.

En abril se realiza la última presentación como Telegraph Avenue, ese día Walo anuncia a la prensa el nacimiento de esta nueva banda: Tarkus, en referencia al álbum de Emerson, Lake & Palmer. Guillermo y Darío se hospedaban en casa de Walo, donde se compusieron más de veinte temas en un periodo muy corto de tiempo. Solamente ocho de estos alcanzaron los surcos del vinilo. El álbum se grabó en los Estudios MAG y fue prensado en julio de 1972 con una caratula muy sobria diseñada por Walo.

Tarkus tuvo contadas presentaciones en vivo. La primera de ellas fue en la Unión Church para una kermesse del colegio Roosevelt, donde la presentación escénica era con los músicos vestidos de monjes en un escenario casi a oscuras. Alex meneaba un farol de mano durante la interpretación de "Tema para Lilus" -emulando al personaje al interior de la carátula del álbum Led Zeppelin IV- impactando sobremanera al público. En este concierto se presentó el disco. Además, realizaron una corta gira en provincias tocando en Chimbote y Trujillo, así como en una anecdótica fiesta privada.

Para esos días, los integrantes de la banda estaban más enfocados en sus actividades personales que en continuar con la grabación de un segundo álbum, sabiendo de antemano que sería muy fuerte para la escena limeña de 1972. Por otro lado, Darío se encontraba muy descuidado debido a la agitada vida que llevaba en Lima. . Así, en búsqueda de su tranquilidad espiritual, decidió formar parte de "Los Niños de Dios", una congregación religiosa cuyos votos le impedían tocar música que no estuviese destinada a alabar al señor. Con la partida de Darío, la banda entró en un descanso que sería eterno. Guillermo parte hacia Argentina en búsqueda de un nuevo guitarrista. Mientras tanto, Walo (batería) y Alex (bajo y coros) empiezan a ensayar junto a Germán Cabieses (guitarra y coros) y Melissa Griffiths (voz). Ellos formaron Ganímedes, una banda de corte pesado con voz femenina melódica. Desafortunadamente no existe grabación alguna registrada. Cuatro meses después, Guillermo regresa acompañado de un nuevo guitarrista: Carlos Salomón, pero para ese momento ya se estaba reagrupando Telegraph Avenue para la grabación de su segundo álbum, lo que se dio con el ingreso de un quinto integrante: Germán Cabieses. Guillermo regresa a Argentina y toca fugazmente con La Banda del Oeste y Aguafuerte pero no logra grabar con ellos. Darío y Alex se reagruparían en 1976 y graban un disco de música religiosa para su congregación "Los Niños de Dios". Así, la posibilidad de volver a formar Tarkus quedó definitivamente descartada.

35 años después de aquella fugaz incursión sonora, este álbum representa un predecesor del rock pesado en el Perú. Tarkus es reeditado en una segunda edición por Repsychled Records, respetando el arte original, pero incluyendo además fotos e información adicional que no se tenía al momento de la primera edición. Este CD fue rescatado utilizando las cintas matrices y siendo estas mejoradas a través de un proceso muy delicado de remasterización a tubos que le permite conservar la fuerza del álbum original. Este disco debe tocarse en alto volumen.

martes, 13 de enero de 2015

Entrevista a Saúl Cornejo


Por revista Rock (Lima, setiembre 1972)

¿En qué corriente musical está identificada su música?

La intención de We All Together es hacer música y no un determinado tipo de música. En consecuencia, no se le puede identificar dentro de una corriente específica.

¿Crees que existe un rock auténticamente nacional?

Creo que sí puesto que la mayoría de grupos nacionales de rock son autodidactas y no han tenido la misma educación musical, mejor dicho, se basan en la misma en que se basan los grupos de rock extranjeros. Digamos entonces que cada país tiene un rock auténticamente nacional.

¿Cuál fue el aporte de Laghonía a la afirmación de un rock nacional auténtico?

El de interpretar nuestras propias composiciones, y entonces esa música desde ya tiene algo de peruano, ahora que ir marcando el acento nacional a nuestra música es tarea cuidadosa que se ha llevado sin exagerar. (Trouble Child, I’m a Niger, Lonely People, etc). Hay que tener en cuenta que música peruana no solo es el huayno, eso podría ser un punto de vista muy extranjero.

¿Tienen influencias de algún grupo extranjero?

Claro que sí, todos los músicos del mundo de diferentes géneros la tienen, pero no de uno solo, pues como hacer música es consecuencia de escuchar música, entonces algo de lo escuchado se refleja en lo creado. Es como las diferentes culturas de los pueblos, mas grandes o pequeños, tienen influencia de otros pueblos. ¿Quién puede hablar de una cultura auténtica propia? Todo es producto de influencia y de aporte personal.

Al ser el “beat sound” un lineamiento ya superado ¿no crees que el encuadrarse en esa línea es una forma de estancamiento?

Estancarse sería quedarse en una sola línea, el “beat sound” es una manera más de música que, como cualquier otra, se puede volver a aprovechar en cualquier momento, como el jazz, el afrocubano, la música clásica, etc. Están siempre a la mano para disponer de ellas cuando lo necesitemos; entonces a veces encontramos que lo que nos parece ser “nuevo” resulta ser lo “antiguo”, pero con el aporte personal del músico que lo utiliza.

¿Por qué solo componen en inglés?

Porque el inglés es más adaptable a nuestra música, hasta el momento. Puede que si una composición nuestra necesita el castellano o el árabe, lo apliquemos, como también puede ser que no le pongamos ni una sola palabra.

Generalmente ¿cuál es la temática de sus canciones?

El tema depende del tipo de melodía que creamos. Hasta ahora el tema del que más hemos tratado ha sido el de la actitud humana ante los estímulos de la vida (Lonely People, Everybody en Monday, Neighbourd, I’m a Niger, etc.).

¿Qué opinas de las temáticas intrascendentes de algunas canciones?

Siempre y cuando sea sinceramente lo que represente la melodía, entonces sí hay razón para este tipo de temática.

¿Qué es lo negativo de la llamada “música complaciente”?

Lo negativo está en que al ser capturada fácilmente por el público, acapara preferencias y es explotada, mermando posibilidades a la música que necesita de una análisis por parte del oyente, que por lo general no acostumbra a hacerlo.

¿Qué grupos nacionales crees que han superado este tipo de música?

Debido a que el medio ambiente artístico para los grupos peruanos son las fiestas, muchos de ellos se han visto obligados a hacer siempre música complaciente, ya que si trataran de hacer música, el público se aleja de ellos, dando preferencia a los que hacen música para fiestas, ya que el público se ha acostumbrado a bailar y no a escuchar; con esto cualquier grupo que quiera hacer música con trascendencia se ve muy limitado.

¿Qué nos puedes decir sobre la calidad de grabación de nuestras disqueras?

En este aspecto hay muchos factores para lograr buena calidad en una grabación. Los dividiré en dos: equipo y personal técnico.
a.-  En cuanto a equipo, creo que dista mucho con el de los países que van a la vanguardia en grabaciones, sin embargo estoy en condiciones de afirmar que el mejor equipo de grabación es el de MAG, siendo la única en nuestro medio que graba en 8 canales.
b.- El otro aspecto importante es el factor personal de grabación. En nuestro medio hay pocos técnicos que estén capacitados para captar al músico, haciendo que la grabación sea exactamente lo que requiere el tema que se ejecuta. El proceso de grabación no es solo tocar y apretar un botón para que la máquina grabe. Es una labor minuciosa y sacrificada.

¿Cuáles son las diferencias musicales entre los New Juggler Sound del pasado, Laghonía y el actual We All Togheter?

New Juggler Sound era un conjunto con más influencia “beat”, siempre tratando de avanzar y crear algo propio en una época en la que el público no gustaba de las canciones en inglés. We All Togheter es un grupo con más experiencia y con miras a abarcar un mayor ámbito musical.
¿A qué se debió que los New Juggler Sound –a pesar de su calidad- nunca hicieron hits ni alcanzaron la popularidad?

New Juggler Sound en sus comienzos hizo música sin fines de popularidad, pero al notar que esta idea se distorsionaba dejó de existir para dar paso a Laghonía.

¿Por qué sus presentaciones públicas son limitadas?

La finalidad del grupo no es tocar en fiestas, por eso limitamos las presentaciones en las fiestas. En las fiestas se baila pero no se escucha. El grupo está ahora dedicado a las grabaciones.

¿Crees que la juventud peruana está actualmente preparada para asimilar cualquier tipo de música?

Lamento decir que no, pues la mayoría todavía se rige por lo que está de moda o en la onda, como se ha dado en llamar ahora. Es un grupo reducido, como en cualquier lugar o época, el que está preparado para asimilar la música en todos sus aspectos.

Publicado en setiembre de 1972 en la revista peruana “Rock"

Los Golden Stars


Por Richard Osores

Hubo un paréntesis muy corto para mi terminado el grupo Golden Boys, pues decido buscar a Jorge Ponce, Carlos Risco y Gilbert Guzmán  para recomponer el grupo y sugiero que se llamaría Golden Stars. "Golden" porque yo ya había sido un Golden antes y "Stars" porque todos deberíamos de llegar a ser estrellas y no uno mas del montón. Era lo que yo pensaba en ese momento. La historia ya algunos la saben: formé el grupo Golden Stars con la misma gente que eran de "los Dakotas". El organista del grupo, Jorge Ponce, al que cariñosamente conocíamos como el gordo Ponce, era uno de los famosos 5 hermanos Ponce, todos hijos del famoso escritor de humorismo Pedrin Chispa y productor del programa juvenil “El Clan del 4”, que estuvo muchos años en el aire.  Esta era una de las razones que siempre estábamos en el programa de los sábados. Más tarde los hermanos Ponce pusieron sus estudios de grabación y muchos de nuestros discos fueron registrados allí. Los Golden Stars fue uno de los buenos grupos que salió en esa época y sus temas mas conocidos fueron  "Pasto Verde"  y "Ángel", del LP  "Ángel", para FTA- RCA Víctor.

El bajista de Los Golden Stars, Gilbert Guzmán falleció en 1981, el baterista Carlos Risco y el organista Jorge Ponce viven en la ciudad de Los Ángeles desde hace muchos años. La última vez que nos vimos fue en Lima, en 1995, para el aniversario de bodas de Jorge. Fue una fiesta a todo dar en Monterrico con toda su familia y más de 300 invitados, y hasta algunos periodistas que nos tomaron fotos.

Les cuento que yo vivía en Miraflores, a la altura de la cuadra 40 de la Av Arequipa y Petit thuars, en la Calle Carlos Tenaud, mi antigua casa desde la niñez. En esta misma cuadra también vivían Los hermanos Barrera, que mas tarde conformarían Los Shains. Al frente de mi casa en la misma cuadra ensayaba uno de los grupos mas antiguos que yo conozco, Los Zodiacs, que creo no los mencionan; y también muy cerca de mi casa existía un grupo -que creo nació en 1958- llamado Los Sunset, que para mi es el primer grupo peruano que existió. En la calle Carlos Tenaud solo hay 4 cuadras, en la 2da cuadra ensayaron mas tarde Los Traffic Sound, grupo que apareció en el 69, y en la 4ta cuadra vivía Enrique Ego Aguirre, primera guitarra de Los Shains. En fin, el nacimiento de los años 60 con pura música y grandes valores que salieron de esa Calle.


domingo, 11 de enero de 2015

Gladys Arista: Libre, sexy y psicodélica

Por Olenka Zimmermann

Era el verano de 1967 y una encantadora jovencita de 16 años del barrio de Breña ganaba avasalladoramente (entre veinte concursantes) el título de “Miss Playa”, prestigioso certamen limeño de entonces organizado por el diario Correo. Ese mismo año y con tan corta edad, la bella Gladys Arista también participaba en el programa de televisión ‘El Clan del 4’ como “chica go-gó”.

Así, a finales de los 60’s se iniciaba la carrera de una de las primeras modelos profesionales del Perú, pues llegó a ser ultracotizada por la publicidad y la moda local, siendo la imagen de cuanta campaña o comercial de televisión se producía. Llegó a unos niveles de fama e identificación con el público sin precedentes en otras maniquíes nacionales, y su nombre era tan popular como el de Cubillas o Sotil. Es decir, los medios sociales de prensa adoraban fotografiarla. Era la engreída de todos, de baja estatura pero de sobrada personalidad, bello cuerpo y rostro, encanto, espontaneidad y lo que es crucial en esta columna: mucho estilo.

De declaradas raíces selváticas por parte de la familia, trabajó en la tele e incursionó en el cine junto a un joven Tulio Loza en “Nemesio Chupaca”. Tenía un agradable timbre de voz, por lo cual fue disc jockey de Radio América en un programa que llevaba su nombre. Sus campañas son míticas tanto para la publicidad peruana como para toda esa generación que jamás la olvidará: Hogar de 1972; imagen de Aerolíneas Peruanas APSA; calendarios de Inca Kola de 1969 vistiendo sexys trajes regionales y como demandaba la moda: pestañas postizas ¡pero las de abajo! (mismo film ‘La Naranja Mecánica’). Revolucionarios y polémicos fueron el spot y afiches del jabón Spree (1971), campaña que al mismo tiempo representaba en Argentina Susana Jiménez (pero de lejos, aseguran, Gladys era más linda). El cartel es de una gráfica psicodélica muy setentera, donde ella posaba frontal y semidesnuda al igual que en el comercial donde bailaba mientras tomaba una ducha. ¡El maquillaje y el pelo suelto batido que luce en esta foto me encantan! También su radiante sonrisa y sensualidad al destape que, sin proponérselo, estaban desafiando (principio fundamental de una auténtica top) a la alta sociedad limeña que no veía muy bien a las modelos de espíritu tan libre, sin quitarles por otro lado el ojo de encima.

En los 70’s, al menos en Perú, no existía la prensa de farándula (tenías que ser alguien muy especial o importante para llamar la atención), y a diferencia de hoy imperaba por parte de los medios un mejor criterio por la estética y el buen gusto. Gladys Arista era la chica de moda e ícono fashion de su tiempo que marcó tendencias con su estilo sexy y desenfadado. La atención que suscitaba esta menuda modelo se podría comparar con la que causan ahora las modernas ‘it girls’ y fashionistas del mundo… aunque aclaro que esos términos aun ni existían.

Hoy, las tendencias regresan con fuerza al estilismo de los 60’s y 70’s: faldas evasé, pañoletas, mangas corsario, punteras redondas, entalles a la cintura, maxipantalones, sombreros, ojos con delineado marcado y colita, moños y melenas arañadas, túnicas boho, lurex, plata, dorados, colores vibrantes y apastelados, fantasía en accesorios. Es la nostalgia por el buen vestir, la femineidad, estilo y elegancia urbana lo que inspiran a la moda vintage. El estilo de Gladys Arista, una de las máximas trendsetter peruanas de todos los tiempos, está de vuelta.


jueves, 25 de diciembre de 2014

Ave Acústica


Por Fernando Pinzas (Diario La Primera)

En 1974 aparece el grupo Ave Acústica, uno de los proyectos musicales más vanguardistas salidos hasta el momento, donde se mezclaba el rock sicodélico y el folclore andino. El proyecto fue encabezado por Miguel Flores, quien era el baterista de la banda de rock pesado Pax, hasta que un accidente lo dejó sin poder caminar durante ocho meses. En ese lapso se dedica a la lectura y a aprender a tocar guitarra, dejando fluir su influencia andina. 

“Supongo que así como uno habla con un acento cuando proviene de un lugar, pasa lo mismo con la música. Las influencias te dejan un dejo musical y mi dejo era que me gustaba tocar todo como si fuera huaynito. Ponía los acordes de rock, las ‘power chord’, y las rascaba como si fuera huayno. Me encantaba el resultado”, rememora Miguel. 

Al mismo tiempo, Miguel Flores empezó a interesarse en músicos vanguardistas como John Cage y Karlheinz Stockhausen. Algunas presentaciones de Ave Acústica comenzaban con el conteo regresivo que precede al lanzamiento a un cohete, anticipando un verdadero vuelo musical. Tras el lanzamiento del cohete, un ruido se apoderaba de la sala. Es un platillo grabado a otra velocidad y luego procesado con un efecto de reverberación. Miguel recogía sonidos ambientales que procesaba con efectos o creaba los suyos propios, influido por sus lecturas sobre la música concreta, y los lanzaba en vivo desde una grabadora de cinta abierta. Un rudimentario y creativo método de “sampleo”.

Las presentaciones eran acompañadas por proyecciones con imágenes de paisajes peruanos como el Bosque de Piedras de Huayllay, en un intento de generar una experiencia audiovisual. 

El grupo estaba conformado por Gaby Cavagnaro, Carlos Espinoza, Alfonso Díaz, Jaime Urco y Roberto Núñez, además de Richie Zellon, fundador de El Ayllu, quien tocaba el chelo. Por cierto, ellos renegaban de la música latinoamericana, pues les parecía que imitar a los grupos argentinos o chilenos era tan alienante como copiar al rock estadounidense o británico. Uno de sus espectáculos más ambiciosos se denominó “Manasonojoyospa Muspaynin” o “Sueños de una Locura”, presentado en el Teatro La Cabaña en diciembre de 1975.


Parte del repertorio de Ave Acústica era en quechua, gracias a la ayuda del abuelo Miguel que traducía sus letras. Incluso realizaron un cover de la banda británica Curved Air en ese idioma. La experiencia duró dos años, suficiente para generar todo tipo de reacciones. Para algunos, Ave Acústica malograba el folclore mientras que para otros, era un grupo innovador. Lamentablemente no alcanzaron a grabar nada en estudio y lo único que conserva Miguel Flores son registros en vivo que esperan ser reeditados en algún momento.

Gracias a la experiencia en Ave Acústica, Miguel Flores fue invitado a Japón en 1980 para un proyecto alucinante: poner en escena una versión de la opera andina Ollantay con texto en japonés. Se llevó a Manuel Miranda, Eduardo Freire y Lucho Sotomayor y dirigió al grupo de música electrónica experimental Kanze On, muy influido por los alemanes Tangerine Dream. Esta versión peruano-japonesa de Ollantay estuvo dos semanas en cartelera.

“Todo es fusión lo que pasa es que en los 70s se hizo consciente el proceso de estar mezclando. Antes eso no era un elemento que entrara a determinar si tu música era buena o mala”, explica Miguel Flores, quien realizó innumerables proyectos musicales hasta la actualidad.

domingo, 12 de octubre de 2014

Salvaje/Los inicios del rock en el Perú (1963-1975)




El rock en el Perú nació hace 50 años, con la grabación de Los Incas Modernos, y desde ese momento no paró de sucumbir nuestras almas. Andrés Tapia, director del sello musical Repsychled, dirigido a recuperar nuestra memoria musical en torno al rock y sus sub-géneros, ha montado, junto a Luis Alvarado, la muestra de material inédito ‘Salvaje / Los inicios del rock en el Perú (1963 – 1975)’, que va del 25 de octubre al 24 de noviembre en la Sala Limaq del Museo Metropolitano de Lima. Un material muy valioso de la colección personal de Tapia y su disquera de arqueología musical, y de los propios músicos que han prestado sus instrumentos originales, fotos, posters y diversos materiales de la época.

Conversamos con Andrés Tapia sobre cómo fue la historia de esa primera camada de rockers que generaron en su momento, aunque muchos no lo sepan, una de las movidas de rock más grandes de Latinoamérica. Y, aunque tampoco muchos lo crean, el público hizo “click”. Un gran click. 

¿Cómo se inició el rock en nuestro país? 

El rock en el país se inició con dos bandas importantísimas: Los Incas Modernos y Los Sunset. 
Los Incas Modernos se juntaron a fines de 1963 con 4 amigos de un barrio del Callao. Manolo García, era el primera guitarra y compositor, él compone todos los temas que fueron grabados en el LP a excepción del clásico ‘Bésame mucho’.  El grupo antes era compuesto por sus 3 integrantes y un cantante sin mucho carisma, en ese momento se llamaba: The Jayhawks, y tocaban rock lento (balada). Manolo, que era unos años mayor que el resto, tenía “más calle” y les inyectó el factor rock que les faltaba. A su entrada (y obvia salida del cantante baladista), el grupo toma otra tónica rockera y deciden quitarse el nombre en inglés y usar un nombre más peruano, en un inicio solo se ponen Los Incas, el grupo duró solo unos meses antes que Hector Wu (bajista) entre a la universidad. Justo medio año antes decidió tomarse su momento sabático antes de ingresar y fue cuando Manolo consiguió la opción de grabar en este nuevo sello El Sol. Luego de ensayar unas veces en un estudio, fueron a grabar el disco y listo. Nada de promoción, sin prensa, sin tocada de presentación, solo sacarse el clavo de dejar registrado el momento. No tuvo ninguna promoción y quedó en el olvido el primer LP de rock nacional. Para la edición de este LP, es que recién usan el nombre Los Incas Modernos, invento de último minuto.

Los Sunset tiene otra historia interesante. De un lado estaban El Conjunto Astoria, conformado por varios músicos y dirigidos por Jaime Delgado Aparicio (jazzista), el baterista era de origen sueco, y un día se quedaron sin bajista. De otro lado estaba Giggio Delucci, con sus dos primos de unos once o doce años de edad: Juan Luis y Raúl Pereira (fundadores de El Polen). Giggio admiraba al Conjunto Astoria, y un día todo el grupo le toca la puerta de su casa. Para su sorpresa, le dicen que estaban buscando bajista y si se animaba a tocar. Él, encantado, les dijo que sí, y se llevó con él de paso el nombre Los Sunset (del grupo que tenía con sus primos), mientras los hermanos Pereira se juntan luego con Enrique Pico Ego Aguirre (en un inicio en bajo) y juntos con Carlos Manuel Barreda en batería forman los inicios de Los Shain’s (1964). Ellos grabaron 2 singles, siendo ‘Guitarra de fuego’ un tema netamente de rock, y otros tres temas cantados por Ricardo Noriega, en estilo rock lento o twomp (algo similar al surf / rock n roll).

Todo lo anterior a 1963 es movimiento de rock n roll en estilo, baile, estética, influenciado por el look de Elvis y de los artistas como James Dean o Marlon Brando, de fiestas con orquestas de baile, más no música rock, propiamente dichas.

¿Cuál era el contexto social, cultural y político de aquella época?

El contexto de la época era de una Lima muy tranquila, sin los problemas que acontecerían años mas tarde con el gobierno militar, por lo que me cuentan los músicos, era una época muy sana en donde la mayor ‘palomillada’ era tomarse una cerveza en la calle, fumar un cigarro sin que tus papás se den cuenta o bromear a los vecinos llevándose sus tarros de leche de la puerta; incluso una gran broma era llevarse el auto de un vecino, dar vueltas con alguna chica y devolvérselo en la puerta horas mas tarde, y la gente era tan inocente que jamás pensaban ‘uy me han robado el auto’, sino era ‘ahhh estos chicos, qué bromistas’. De hecho era una Lima ‘sin rejas’, sin preocupaciones, que jamás volverá.

A inicios del rock en Lima, también se puede ver que muchos músicos tenían un afán de hacer las cosas por sí mismos, se construían sus instrumentos, por la simple razón que no se importaban muchas marcas de guitarra o por que nos se conseguía el sonido requerido (en la imaginación de los músicos). Por ejemplo las guitarras de Manolo García (Incas Modernos), de Manolo Ventura (Los Mad’s), Alex Ventura (Los Steivos y luego Los Mad’s) o la de Rolando Carpio (Saicos) eran manufacturadas por ellos mismos. También se solía ‘pichicatear’ amplificadores de radio o de fábrica para conectar sus instrumentos. La TV apoyó desde los inicios las presentaciones de estos jóvenes en programas de variedades y las radios también daban su espacio (estamos hablando entre 1962 a 1965). Con la aparición de Los Saicos es que todos los medios de prensa escritos y televisivos dan su apoyo al encontrar este nuevo segmento de mercado en el público joven.

¿Quiénes fueron los precursores, qué barrios, qué locales?

Los primeros precursores son: Los Incas Modernos y Los Sunset (1963-1964),  luego aparecen los siguientes: Saicos, Los Shain’s, Los Steivos, Los Golden Boys, Jean Paul ‘El Troglodita’ (1965-1966), que son los que lograron grabar en vinilos, y es al mismo tiempo donde se forjan los grupos que se mantuvieron inéditos por casi 45-50 años, los cuales son Los Mad’s (The Mad’s) y The New Juggler Sound (pre Laghonia) que recién se ha podido recuperar sus cintas o grabaciones personales para ser editadas por primera vez bajo mi sello Repsychled. De ambas bandas queda mucho material por relanzar. El día de inauguración de la muestra será lanzado el primer CD que recopila 11 temas de The New Juggler Sound grabados entre 1965 y 1968.

También existían otras bandas de las cuales aún no se ha editado nada como The Loops (con Miguel Flores – batería de la primera formación de Pax en 1971) de la cual recién se ha rescatado unos negativos rarísimos que serán expuestos a manera de exclusiva en la muestra. 

¿Cuál es la ruta para el punto de quiebre que generó el estallido y el boom? ¿Cómo se fue gestando?

En definitiva, el fenómenos de Saicos fue el que más impacto tuvo en estética, composición, performance, exposición en medios, creo que uno de sus máximos aportes fue que al tocar sus propios temas dejó la huella de que sí se podía hacer música propia y tener éxito, para que los demás músicos tomaran eso de ejemplo. Ya en 1966 es donde empiezan a grabar las bandas más conocidas como Los Belkings, Los Yorks, Los Doltons, Los Silvertones, y es que explota en decenas de bandas, que son las más conocidas al día de hoy. Algunas quizás comenzaron pocos meses antes, pero lograron sus primeras grabaciones en 1966 o 1967.  Y en esa época el tiempo pasaba muy rápido.

La exposición en medios de prensa también facilitó esto, en esa época los principales promotores eran: Cancionísima, Ecran (edición nacional), Ritmolandia y un suplemento de fin de semana del diario Extra (Go Go).

¿De cuántas bandas estamos hablando? ¿Qué estilos y sub-estilos se tocaban, cuáles se estaban inventando?

Durante inicios de los 60’s se tocaba surf, rock n roll, balada rock. A la entrada de Saicos es que hacen este estilo tan propio y difícil de clasificar al cual obviamente prefiero no darle etiquetas, sino como dice el baterista Pancho Guevara ‘era un rock bestia’ … y como no sabían tocar canciones de otros, solo hacían su propia música. Poco después de Saicos diría que hay varios sectores, de un lado están las bandas instrumentales, de otro las que iban enfocadas al público femenino  (Los Doltons, Los Silvertones, con canciones de amor y beat rock). Y las bandas más crudas y fuertes como Los Shain’s, Los Yorks, y decenas de otras bandas más. 

También estaban estas bandas ‘underground’ que nunca encajaron en el ‘sistema’ de las disqueras por lo cual sus grabaciones quedaron atrapadas en el tiempo como Los Mad’s, New Juggler Sound, Loops (a mediados de los 60’s) y Kabul, Dr Wheat, Katarsis, y otras más a inicios de los 70’s. Para la muestra se expondrán fotos, recortes, memorabilia de más de 100 bandas, pero calculo que deben haber entre 150 y 200 bandas en total, desde las más pequeñas a las mas prolíficas.



¿Quiénes son los personajes más icónicos de esa primera generación de rockeros peruanos?

Siguiendo el mismo orden cronológico diría que: Manolo García (Incas Modernos): tocaba como loco, hay fotos de él echándose con la guitarra  de espaldas. 
Erwin Flores: cantante y segunda guitarra de Los Saicos, ya que su manera de cantar y actitud hacia la vida es absolutamente original.

Enrique Pico Ego Aguirre: se inició en 1964 con Los Shain’s y hasta la fecha nunca dejó de tocar guitarra, es de los que más bandas ha formado y grabaciones ha dejado. 

Los hermanos Alex y Manolo Ventura de The Mad’s: tocaban como ‘si se fueran a morir en ese instante en el escenario. Tengo una grabación de ellos en vivo, que lanzaré el próximo año, y ahí se puede escuchar su nivel de improvisación.

Los hermanos Saúl y Manuel Cornejo, quienes fundaron The New Juggler Sound (con mas de 150 canciones compuestas luego de mediados de los 60’s), de ahí un paso a Laghonia y We All Together, y toda una carrera hasta la fecha en la música y producción.

Los hermanos Juan Luis y Raúl Pereira: quienes crearon en el país la música rock fusión con El Polen, y cambiaron el concepto de hacer canciones por hacer música. Su influencia va en todos los campos de la poesía y el rock.

Pablo Luna, cantante de Los Yorks: era el de las performances más locas, el que se tiraba al suelo, gritaba a más no poder, él realmente ‘la vivía’.

Walo Carrillo: baterista de Los Holy’s, Telegraph Avenue, y Tarkus, tiene un estilo propio, fuerte, de improvisación. Creando tres de las mejore bandas del país. Su estilo es único y sigue en actividad.

Gerardo Manuel: quien fue el único que pasó por todo lo relacionado al medio musical: cantante, compositor, instrumentista, además de productor, A&R, prensa en radio y TV; creador del primer programa televisivo diario de videoclips del mundo (años antes de la existencia de MTV).

Sé que me olvido de muchos personajes importantes dentro de la historia del rock nacional, en realidad tendría que nombrar a todos, pues todos han puesto parte en esta historia del rock peruano, la cual no sería la misma si alguno de ellos faltara. 

Mientras en Lima se cocinaba esta ebullición, ¿qué pasaba en provincias como Arequipa, por ejemplo, u otras? 

Arequipa fue la ciudad de más difusión de rock luego de Lima. Las bandas principales se forjaron aproximadamente en 1967-1968, con Los Incognitos como banda beat rock (grabaron solo 2 singles) y Los Texao (flor típica de la región) que grabaron 3 singles, los cuales tenían un estilo inventado por ellos llamado ‘ Niebla’, que consistía en hacer efecto con el fuzztone y usar un amplificador Leslie de Hammond, pero con la guitarra, y de alguna manera hacían que este efecto del rotor del Leslie e replicarse y sonara tan peculiar (creo que también le ponían ese efecto a las voces). Luego hubo otras bandas como Free Love System, Madera Fresca y Opus, que iban más por el lado de rock progresivo o hard rock. Todas ellas las edité en un compilatorio llamado: Rock en Arequipa (1969-1974), bajo Repsychled. También hubo rock en Chimbote, Trujillo, Iquitos y otras ciudades, pero nunca tantas bandas como en Lima o Arequipa.

El rock es música de transformación, de cambio, de ruptura y reinvención de lo establecido, ¿qué generó esta primera corriente de rock en el ámbito cultural y social (y político, si cabe) de Lima y el Perú?

Definitivamente el cambio que dio fue en la actitud de los jóvenes y su manera de ver y actuar en la vida, y eso se puede sentir en la forma de ser de los jóvenes rockeros (público de la época) al día de hoy, versus la gente que era ajena al rock en la década de los 60’s o 70’s. También se percibe en diferente manera en los músicos de esa época a la fecha, que viven con el gran recuerdo de sus épocas de músicos, o siguen activos con las mismas bandas u otras formadas en la actualidad. Creo que la actitud y los ideales son lo que más se conserva de esa linda época.

¿Por qué desapareció? (¿Y por qué lo hizo en la forma de un agujero negro?)

Razones son varias, de un lado en Febrero de 1975 está la huelga de la policía que hizo entrar en pánico colectivo y caos a la ciudad. Salieron las tanquetas, robos masivos, desorden, caos general, posibilidad de golpe de estado, y un larguísimo etcétera culpa del gobierno militar. De otro lado algunos músicos siguieron su vida en el ámbito universitario o familiar. La radio y prensa no apoyaban y no habían locaciones para tocar. Un poco de todo eso y quizás algo más. La muestra trata de que esos planteamiento queden en la mente de sus visitantes.

sábado, 11 de octubre de 2014

Perú a Go Go – Lucho Alva y Los Snacks


Por Dimusa

Desde que el Go Go hizo su aparición, primero como una manifestación musical –hoy día tal vez como un modo de vida entre la gente joven- han sido numerosas las adaptaciones de múltiples cosas y también de música que se han hecho tomándolo como patrón.

Huaynos, polkas, valses y hasta la tradicional marinera han sido arreglados por un joven músico chiclayano, Lucho Alva, quien sin variar las melodías originales las ha transformado en auténtica expresión del sentir actual de los jóvenes.

La realización de este long play se logra gracias a la conjunción formada por el mismo Alva, quien además de arreglista es también notable intérprete y que ejecutó gracias a la magia del montaje un estupendo dúo de saxo.

La otra parte de la conjunción la dieron unos legítimos chicos a Go Go, Los Snacks, jóvenes integrantes de un conjunto nuevaolero, jóvenes de Miraflores, exalumnos del Champagnat y todos estudiantes universitarios. Javier Puntriano (primera guitarra), Eduardo Núñes (segunda guitarra), Alfonso Escudero (bajo), Carlos Escudero (cantante) y Roberto Núñez (batería).

Distribuidora musical S. A Dimusa se siente muy complacida de poder presentar este larga duración que sin lugar a dudas va a gustar a chicos y grandes, pues lleva en sus surcos la expresión musical que gusta a nuestra juventud, así como también doce de nuestras más conocidas y populares melodías.

Lado A

1-      Lima de veras (Chabuca Granda)
2-      A la Molina (Francisco Ballesteros)
3-      Nube gris (Eduardo Márquez Talledo)
4-      Delia (Manuel Garrido)
5-      Indio (Alicia Maguiña)
6-      El picaflor (Rosendo Huirse)

Lado B

7-      Hilda (Alberto Haro)
8-      Lima de novia (Mario Cavagnaro)
9-      Valsecito del ayer (Domingo Machiavello-Erasmo Díaz)
10-   La pitita ( Julio Morales San Martín)
11-   Lucerito (Augusto Polo Campos)
12-  Sacachispas (Luis Abelardo Núñez)


Texto publicado en la contraportada del LP “Perú a Go Go”.

viernes, 3 de octubre de 2014

New Juggler Sound


Por Repsychled

En la ciudad de Lima-Perú, en 1965 nace la idea de hacer un grupo de música con tres amigos, Saúl Cornejo en guitarra y voz, Manuel Cornejo en batería y Eddy Zarauz en bajo. A ellos tres se les suman dos amigos, Alberto Miller en guitarra y voces, además de Alex Abad en percusión. Su música era influenciada por la invasión británica a mediados de los 60s, analizando siempre los nuevos lanzamientos de grupos como The Beatles, The Rolling Stones, The Zombie, The Searchers, The Animals, The Kinks y Yarbirds entre sus principales influencias y fue el estilo que el grupo aplicaría en sus propias composiciones, sin importar que en el medio discográfico peruano no comprendieran este estilo de música underground. En 1967 RCA Victor, a través de la empresa nacional FTA editó un primer disco de 45 rpm titulado: Baby baby / I must go, el cual venía con portada, algo inusual en esa época para los discos nacionales. Luego grabaron el 45 rpm en castellano: La mil millas de amor / Sonrisa de cristal. Durante esta época seguían grabando en casa diferentes ensayos y composiciones, dejando registradas cerca de un ciento de temas en diferentes cintas de carrete.

A fines de 1968 Alberto Miller deja el grupo y este se reformula en integrantes y sonido para crear lo que sería Laghonía. Ellos grabarían dos LPs y un disco de 45 rpm en el sello discográfico MAG en 1971. Los instrumentos usados  eran importantísimos para su sonido. Saúl Cornejo usaba una guitarra Egmond, Manuel Cornejo una batería Hollywood Meazzi con percusión Ludwig, Eddie un bajo fabricado por él y Saúl bautizado como Edsa. Alberto Miller una guitarra acústica de 12 cuerdas y Alex Abad la pandereta o bongós. Estas son solo algunas de las grabaciones de New Juggler Sound que se han podido rescatar para ser editados por primera vez luego de casi 50 años. ESs increíble imaginar esta maravillosa música en la Lima de mediados de los 60s.

Todas las grabaciones presentadas en este disco han sido rescatadas en MCA Estudios y permanecieron inéditas por casi 50 años, estas fueron registradas en diferentes cintas del archivo personal de Manuel Cornejo. Entre 1965 a 1968, se utilizaron diferentes máquinas grabadoras como Silvertone 2230, Geloso 258E, Akai X 360 y Sony TC-105. Algunos de estos temas fueron registrados durante ensayos en casa, cuando estaban en proceso de composición o creación, algunas sin letra final compuesta. Se usaron palabras o frases que encajaran con la melodía y rítmica de los temas.


Texto aparecido en el CD-Repsychled “New Juggler Sound”.

martes, 8 de abril de 2014

Los inicios del rock en el Perú (1963-1975)


Por Andrés Tapia y Luis Alvarado

Naturalmente, el rock and roll es el baile de la desintegración. Así se expresa uno de los personajes de un relato publicado por el arquitecto y escritor peruano Héctor Velarde en 1958, titulado justamente con el nombre de esa nueva moda que por entonces había sacudido Lima: el “Rock and roll”.

Cuatro años antes había sido lanzada al mercado internacional la primera radio portátil. Con ello ocurrió una revolución en los hábitos de escucha: la familia ya no tenía que reunirse en torno a la radio para compartir la misma experiencia, ahora los hijos podían encerrarse en sus habitaciones para escuchar su propia música. Esa separación generó l a creación de toda una cultura de consumo en torno a ese nuevo sujeto social: el joven.  Y el rock será la banda sonora por excelencia de esa revolución que va a dividir en dos la historia del siglo XX.

El rock en el Perú, sin embargo,  tuvo que esperar hasta 1963 para jugársela por un estilo de rock propiamente dicho, y diferenciarse así del ambiente de orquestas, foxtrot y baladas, que fue la manera en cómo el rock dio sus primeras manifestaciones en toda Latinoamérica. En 1957, la agrupación Los Millonarios del Jazz hizo la primera grabación de un tema de rock and roll en el Perú. En 1963, The Beatles publicaron su álbum debut y la influencia mundial que ejercieron ayudó también a consolidar una escena rock en nuestro país.

Para 1965 el nuevo ritmo ya había contagiado a la juventud. Los Incas Modernos, Los Sunset, Los Steivos, y en especial Los Saicos, son algunos de los grupos que generaron la identidad y los inicios de un rock nacional.

Por aquela época fue el sonido ligero de la Nueva Ola el que permitió forjar una nueva industria musical para jóvenes y adultos. La música rock empezó a ocupar también un lugar en los catálogos de disqueras como IEMPSA, Sono Radio, MAG y El Virrey, además del sello independiente Dis-Perú y otros pequeños sellos discográficos. Tanto nuevaoleros como músicos de rock realizaron presentaciones en conjunto en las famosas matinales que se hacían en paralelo en diversos cines de la ciudad.

En estos años, como recuerdan muchos de sus protagonistas, “las cosas pasaban muy rápido”. La televisión mostraba el fenómeno del rock desde sus inicios, apuntando al público joven en sketches cómicos y secciones musicales dentro de programas de variedades. Años después, a fines de la década de los 60, el fenómeno de la psicodelia terminaba de explosionar. Bandas como Los Holys, Traffic Soun, Laghonía, El Polen, El Álamo, entre otros,  son algunos grupos que definen su sonido influenciado por esta corriente musical. En la actualidad se vienen descubriendo nuevas grabaciones de grupos pioneros de estos sonidos como The Mads y The New Juggler Sound. Todas estas bandas han sido reeditadas por el sello nacional independiente Repsychled.

“Pantalones boca ancha y afiches psicodélicos para luz negra” ofrecían las nacientes tiendas de accesorios, como La Casa del Hippie, “donde viste la nueva generación”. Light shows, efectos sonoros, fusiones, polos despintados, pantalones rotos y hasta una comunidad hippie en Cusco. El arte pop, los happenings y la música electrónica ya se habían difundido en la Lima de estos años, que lucía moderna y vanguardista.

Pero toda esta efervescencia tiene como telón de fondo político diversas posiciones ideológicas enfrentadas que van a traer como consecuencia el golpe de estado del general Juan Velasco Alvarado en 1968, con lo cual se inaugura el Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas y la crisis del Estado Oligárquico. Por entonces las migraciones a la capital se intensificaron con el consecuente desborde urbano.  Las costumbres y sonidos de la provincia, que ya gozaban de un público y una industria, empezaron a mezclarse con la psicodelia. La promoción de la música peruana del gobierno velasquista, así como la llamada “teoría de las raíces nacionales” y la política antiimperialista. Tienen su mejor imagen en la creación del Taller de la Canción Popular (1974) de Celso Garrido-Lecca.

Son los signos de una nueva escena musical, en donde el folklore y la nueva canción, y por otro lado, la cumbia y la música tropical, dominan y cubren el espacio que el rock peruano empieza a dejar para 1975. Esta muestra quiere exponer todos esos sucesos.


Publicado en el folleto de presentación de la muestra “Salvaje / los inicios del rock en el Perú (1963-1975)”.

viernes, 4 de abril de 2014

Los Texao


Por Repsychled

En 1968 se forma el grupo Los Texao, nombre de la flor representativa de la ciudad. En un inicio fue un cuarteto formado por Víctor, Fernando, Juan y Edgar. A mediados de 1969 viajan a Lima para grabar en los estudios IEMPSA su primer disco de 45 rpm: “Pobre gato” y “Nada de nada”, ambos temas son versiones del grupo chileno Los Beat 4, de su álbum “Juegos prohibidos”.

A comienzos de 1970, ingresan al grupo Julio y Adolfo. Con esta formación regresan a Lima para grabar su segundo disco de 45 rpm: “Algún día” y “Stone”, las cuales son clasificadas como estilo musical “niebla” debido al efecto que producía sus amplificadores con rotor y efectos de reverberación y eco. Los Texao fue el primer grupo de provincia en grabar con efecto de fuzztone, usando potentes amplificadores Dynacord que importaron desde Alemania.

Tocaron junto al grupo uruguayo Los Iracundos en el estadio Melgar frente a miles de personas. En el verano de 1971, el grupo hizo su último viaje a Lima para grabar su tercer y último disco de 45 rpm: “Nunca cambias” y “La pelea del gobernador”. El recibimiento fue muy bueno, el grupo tuvo una sesión fotográfica en la revista Caretas, fue contratado en exclusiva por el Sky Room del Hotel Crillón y un especial para América TV.

Durante 1971 realizan tocadas  en el sur del país y al norte de Chile. En el mes de setiembre participan como soporte musical de Eduardo Muñóz-Najar en el primer Concierto de Música Moderna junto a Telegraph Avenue en el Coliseo de Arequipa. Poco después el grupo decide separarse.

Integrantes: Víctor Dibán (voz, bajo), Fernando Humbser (guitarra), Juan Nuñez (guitarra, coros), Edgar Manrique (batería), Julio Torres (teclados, guitarra) y Adolfo Ballón (tumbas).

Publicado en el libro que acompaña al CD Repsychled “Rock en Arequipa – 1969/1974”.